ENFERMEDADES DE LA TIROIDES


Entre los pacientes de edad avanzada, las disfunciones de la glándula tiroides con frecuencia aparecen de forma enmascarada o con síntomas atípicos. En ningún caso debe pasarse por alto una terapia sustitutoria o de supresión.


HIPERTIROIDISMO E HIPOTIROIDISMO


La dosificación de los remedios homeopáticos se realiza según la disfunción tiroidea.
Metabolismo hipertiroideo: D12, 1 vez día 5 gotas/1 tableta D30, 1 -2 veces semana 5 glóbulos
Metabolismo eutiroideo: D6, D12, 1 -2 veces día 5 gotas/1 tableta
Metabolismo hipotiroideo: D3, D4, D6, 2-3 veces día 5 gotas/1 tableta
FLOR DE PIEDRA
Hipertrofia del tiroides, sensación de opresión; molestias cardíacas. Los síntomas
concomitantes pueden ser migraña con trastornos de la visión y trastornos vesiculobiliares.
Dosis: ver anterior
HEDERÁ HELIX
Sensación de presión y tensión tiroidea; también síntomas vegetativos como palpitaciones.
Aumento del apetito; tendencia a las heces acuosas.
También para el estado después de una tiroidectomía. Dosis: ver anterior
LEONORUS CARDIACA
Trastornos cardíacos inespecíficos como palpitaciones y taquicardia. Dosis: D4, D6, 2-3
veces día 5 gotas
THYREOIDINUM
Como remedio básico en combinación con el remedio homeopático adecuado
individualmente. Dosis: ver antes


FORMACIÓN DE QUISTES


Dependiendo de la extensión del quiste (cuidado con la malignidad), la homeopatía como terapia reguladora tiene sus límites. Deben monitorearse las hormonas tiroideas. Nota: La experiencia ha demostrado que los bocios blandos y los quistes pequeños responden muy bien.

Dosis: 3 semanas de terapia, 1 semana descanso, 3 semanas de terapia, etc.; es necesario
seguir el tratamiento durante varios meses
BADIAGA
Hipertrofia de la tiroides con crisis de palpitaciones, ansiedad, bulimia.
Dosis: D4, 2-3 veces día 1 tableta
LAPIS ALBUS
Bocio (duro) como indicación clínica. Dosis: D4, 2-3 veces día 1 tableta
Nota: Lapis albus y Badiaga pueden alternarse por días o semanas.
CONIUM MACULATUM
Bocio con formación de quistes para intentar la regresión. Dosis: D6, D12, 1 -2 veces día 5
gotas.
EUSPONGIA OFFICINALIS (SPONGIA)
Sensación de presión sobre el tiroides en el bocio; sensible al tacto, sensación de
constricción. Dosis: D4, D6, 2 veces día 5 gotas D12, 1 vez día 5 gotas

Diabetes mellitus


La diabetes mellitus engloba un conjunto de enfermedades crónicas
del metabolismo caracterizadas por la presencia de valores elevados
de glucosa en sangre, también denominada hiperglucemia. Puede
deberse a la deficiente secreción de insulina, a la resistencia a la
acción de ésta o a una mezcla de ambas. La hiperglucemia crónica se
caracteriza por producir a largo plazo alteraciones funcionales y
lesión en diversos órganos (especialmente en los ojos, el riñón, los
nervios, el corazón y los vasos sanguíneos).
La diabetes mellitus es la enfermedad endocrina más común y su
incidencia aumenta anualmente de forma alarmante; se estima que
para el año 2030 el número de personas diabéticas se incrementará a
439 millones, lo que representará el 7,7% de la población adulta (de
20 a 79 años) del mundo. Esto se debe, entre otros factores, a los
cambios en los hábitos alimentarios, el mayor sedentarismo y la
longevidad de la población.
Clasificación
El comité de expertos clasifica la diabetes, según su etiopatogenia, en
diabetes tipo 1, diabetes tipo 2, diabetes gestacional y otros tipos de
diabetes (iatrogénicas, defectos específicos genéticos de las células β
pancreáticas, enfermedades exocrinas del páncreas, endocrinopatías,
provocadas por fármacos o agentes químicos, infecciones, formas
poco comunes de diabetes autoinmunes y otros síndromes genéticos
asociados, como, por ejemplo, el síndrome de Down). Las diabetes
más frecuentes son la tipo 1 y la tipo 2.
La diabetes tipo 1 aparece generalmente en personas menores de
30 años. Puede ser de naturaleza autoinmune o idiopática. Su
principal característica es la incapacidad del páncreas para producir
insulina, hormona que hace posible la utilización de la glucosa por
parte de las células del organismo, por la destrucción de las células β
del islote pancreático. Estos pacientes dependen de la insulina
exógena para reducir los valores de glucosa en sangre, es decir, son
insulinodependientes; por ello, este tipo de diabetes también se
conoce como diabetes mellitus insulinodependiente.
La diabetes tipo 2 o diabetes mellitus no insulinodependiente es el
tipo más frecuente de diabetes ya que la padece entre el 80% y el 90% de los pacientes diabéticos. Puede aparecer a cualquier edad aunque
es más frecuente en edades avanzadas; por ello, también se la
denomina diabetes del adulto. Su evolución es lenta, se relaciona con
la obesidad (90%) y con el depósito de grasa abdominal. Se
caracteriza porque el páncreas segrega insulina, pero algunos tejidos
y órganos —como el músculo esquelético, el tejido adiposo o el
hígado— no responden a su acción ya que hay una resistencia a la
acción de la insulina en los receptores en estos tejidos y órganos
(insulinorresistencia). Además, la síntesis de insulina también se
encuentra disminuida.
Diagnóstico
La Asociación Norteamericana de Diabetes (ADA, American Diabetes
Association) establece tres criterios para el diagnóstico de la diabetes:
• Existencia de síntomas (poliuria, polidipsia y pérdida inexplicable
de peso) con glucemia casual mayor de 200 mg/dl.
• Glucemia basal (ayuno mínimo de 8 h) mayor de 126 mg/dl.
• Glucemia mayor de 200 mg/dl a las 2 h de una sobrecarga oral con
75 g de glucosa anhidra en disolución (sobrecarga oral de glucosa).
Tratamiento
El tratamiento de la diabetes tiene como principal objetivo controlar
y disminuir la glucemia hasta valores normales (entre 70 y 110 mg/dl
en ayunas).
Los fármacos usados actualmente para el tratamiento de la
diabetes son la insulina, principalmente en pacientes con diabetes
tipo 1, y los antidiabéticos orales, en pacientes con diabetes tipo 2,
dentro de los cuales destacan los fármacos insulinosecretores, como
las sulfonilureas y las meglitinidas, que estimulan la secreción de
insulina por el páncreas; los fármacos insulinosensibilizantes, como
las biguanidas y las tiazolidinonas, que ayudan a las células a
responder mejor a la acción de la insulina, los inhibidores de la α-
glucosidasa, que disminuyen la absorción intestinal de la glucosa al
reducir el ritmo de descomposición de los glúcidos, y los inhibidores
de la DPP-4 (dipeptidilpeptidasa 4) y los análogos de las incretinas,
que estimulan la secreción de insulina y disminuyen la liberación de
glucagón.
Estos fármacos normalizan los valores de glucemia, pero pueden
presentar efectos secundarios, como hipoglucemia, intoxicación por ácido láctico, malestar gastrointestinal, aumento de peso o
pancreatitis. Además, muchos pacientes necesitan tomar 2 o 3
medicamentos para alcanzar valores aceptables de glucemia, lo que
conlleva un elevado coste económico y mayor probabilidad de
interacciones con otros tratamientos. Por ello es importante que el
profesional de la salud conozca las posibilidades terapéuticas que
pueden aportar los productos naturales.

Productos naturales utilizados en el
tratamiento de la diabetes


Los pacientes diabéticos constituyen un grupo de población que
utiliza frecuentemente terapias complementarias al tratamiento
farmacológico. Esto se justifica por varios motivos:
• La diabetes es una enfermedad crónica y un elevado porcentaje de
pacientes crónicos (60%) buscan terapias alternativas.
• Es una enfermedad que acaba afectando prácticamente todos los
órganos del cuerpo y disminuye la calidad de vida del paciente,
con la posibilidad de que aparezcan complicaciones graves y la
necesidad de cuidados especiales.
• Presenta mayor prevalencia en ciertos grupos étnicos que proceden
de culturas con larga historia de uso de medicinas tradicionales;
así, en México se han descrito cerca de 300 especies vegetales con
propiedades hipoglucemiantes.
En este capítulo se abordan las terapias alternativas más utilizadas
por las personas diabéticas: un micronutriente, el cromo, y algunas
especies vegetales con actividad hipoglucemiante.
Muchos de los productos naturales que se tratan en este capítulo
han mostrado efectividad en ambos tipos de diabetes. Sin embargo,
su uso sólo está indicado para complementar o sustituir (siempre
que los pacientes presenten un buen control de la glucemia y
cambios en el estilo de vida) el tratamiento farmacológico de los
pacientes con diabetes tipo 2 y siempre bajo estricto control facultativo.
Cromo
El cromo (Cr) es un elemento químico que presenta diferentes
estados de oxidación (desde Cr–2 hasta Cr+6); el Cr+3 es la forma más
estable y la que se encuentra en el organismo humano, donde se
considera un nutriente esencial.
Es un oligoelemento indispensable para el correcto
funcionamiento del organismo ya que regula tanto el metabolismo
de los azúcares (al actuar sobre la secreción de insulina y la
absorción de glucosa) como el metabolismo de las grasas. La
Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que la media poblacional mínima necesaria para satisfacer las necesidades
normales de cromo es 33 µg/día, cantidad que se ingiere con una
dieta equilibrada.
La deficiencia de este micronutriente en el organismo es poco
frecuente. Los principales factores de riesgo para que se produzca
son una dieta desequilibrada (especialmente en edades avanzadas),
nutrición parenteral durante tiempo prolongado, aumento de las
pérdidas (poliuria y uso de diuréticos) o disminución en su
absorción. En estas condiciones disminuyen los valores de cromo en
el organismo y se altera su metabolismo. La deficiencia en cromo
produce una resistencia a la insulina, similar a la que aparece en
pacientes con diabetes tipo 2, que no revierte al administrar insulina
sino al administrar cromo. La intolerancia a la glucosa también
aparece en pacientes diabéticos; por tanto, en estos pacientes podría
ser útil la administración de cromo.
La función del cromo en el metabolismo de los glúcidos es crucial
ya que potencia la acción de la insulina. Se ha descrito un
octapéptido intracelular de bajo peso molecular conocido como
cromomodulina, que incrementa la respuesta de los receptores de
insulina y, por tanto, aumenta la capacidad de esta hormona para
transportar aminoácidos y glucosa al interior de la célula, ayudando
a normalizar el valor de glucosa en sangre. Además, el tratamiento
con CrCl
3 moviliza el transportador de glucosa GLUT4 hacia la
membrana plasmática en los adipocitos.
Además, la enzima tirosina-cinasa del receptor de insulina
(enzima necesaria para la fosforilación) es dependiente del cromo y
la enzima fosfotirosina-fosfatasa (enzima que inactiva el receptor de
insulina) es inhibida por el cromo. El cromo también ejerce una
acción antioxidante muy potente y disminuye la extracción hepática
de insulina del plasma.
Se han realizado estudios que evalúan el uso de suplementos de
cromo en personas con diabetes tipo 2. Muchos de los estudios
realizados establecen que los suplementos de cromo incrementan la
sensibilidad a la insulina y disminuyen la glucemia. Los efectos
sobre la glucemia se manifiestan al mes de iniciar el tratamiento.
Posología. La dosis recomendada es de 200 µg diarios. Los
productos de origen vegetal más ricos en cromo son la levadura de
cerveza (Saccharomyces cerevisiae Meyen ex E.C. Hansen), que contiene
112 µg/100 g; las judías (Phaseolus vulgaris L.); los arándanos
(Vaccinium myrtillus L.); las patatas con piel; las espinacas; el brócoli, y los aceites vegetales. Los productos de origen animal más ricos en
cromo son el queso y el hígado.
El cromo también se comercializa en forma mineral, cloruro de
cromo y picolinato de cromo; este último presenta mayor
biodisponibilidad.
Seguridad. Los suplementos de cromo deberían recomendarse
durante períodos cortos de tiempo y sólo a los pacientes en los que,
basándose en cuestionarios dietéticos (puesto que es muy difícil
cuantificar los valores de cromo en el organismo), existe una
sospecha de deficiencia, ya que por el momento no existe suficiente
evidencia clínica para recomendarlo de forma general a personas
diabéticas.
La toxicidad del Cr+3 es muy baja, pero una ingesta muy elevada
(entre 6 y 12 veces superior a la cantidad diaria recomendada) puede
producir anemia, alteraciones sanguíneas y hepáticas, e insuficiencia
renal.
Los suplementos de cromo no deben tomarse conjuntamente con
otros preparados vitamínicos que contengan cinc o hierro ya que se
puede modificar su absorción.
Puesto que el cromo se utiliza en el procesamiento del cuero, los
individuos alérgicos al cuero también pueden ser alérgicos al cromo.
Se han notificado casos de enrojecimiento, picazón y exantema
escamoso en individuos sensibles al cuero que tomaron suplementos
de cromo.
Especies vegetales
Se han descrito más de 1.200 especies con actividad hipoglucemiante
(desde hongos hasta vegetales superiores), que representan más de
725 géneros en 183 familias. Las familias que abarcan mayor número
de estas especies son Fabaceae, Asteraceae, Lamiaceae, Liliaceae,
Poaceae y Euphorbiaceae. Aproximadamente la mitad de estas
especies se utilizan en medicina tradicional como antidiabéticos,
pero sólo el 50% de las que se utilizan se han estudiado
experimentalmente. La OMS estimula la investigación en este campo
de conocimiento ya que puede contribuir al desarrollo de un
tratamiento económico y efectivo de la diabetes.
El número tan elevado de especies con actividad farmacológica
refleja la gran variedad de principios activos hipoglucemiantes y es
indicativo de la diversidad de mecanismos de acción implicados. Se han aislado más de 200 compuestos químicos de origen vegetal
con actividad hipoglucemiante. Estos compuestos pertenecen a
diferentes grupos químicos (el más numeroso es el de los hidratos
de carbono, seguido de los alcaloides y, en menor medida, péptidos y
terpenos). Algunos de ellos producen hipoglucemia como efecto
secundario de su toxicidad, especialmente hepatotoxicidad, mientras
que otros tienen un potencial terapéutico real y su estudio en
profundidad puede servir para el desarrollo de nuevos fármacos
antidiabéticos. Así, a partir de la leguminosa Galega officinalis L. (lila
de Francia), planta extensamente usada como hipoglucemiante oral
en Europa durante la Edad Media, se aisló la galegina o guanidina
isoamílica, que sirvió como modelo para la síntesis de la biguanida
metformina.
Los mecanismos de acción implicados en la actividad de estos
compuestos químicos sobre la glucemia son diversos; entre otros
destacan la estimulación de la secreción de insulina; la estimulación
de la glucogénesis y la glucólisis hepática; el adrenomimeticismo; el
bloqueo de los canales de potasio de las células β pancreáticas; la
estimulación del adenosina-monofosfato cíclico (AMPc; segundo
mensajero); el antagonismo directo competitivo con la insulina, y la
modulación de la absorción de glucosa desde el intestino. Además,
debe tenerse en cuenta que en una misma especie vegetal pueden
coexistir componentes hipoglucemiantes junto con principios
hiperglucemiantes.
La actividad hipoglucemiante de las especies vegetales o de los
compuestos aislados de éstas se evalúa mediante estudios in vitro y
estudios in vivo. Estos últimos son los más utilizados y en ellos se
generan condiciones de insuficiencia pancreática en los animales y a
continuación se evalúa la actividad de una droga vegetal o del
compuesto en forma comparativa a una sustancia de comprobada
eficacia, como es la tolbutamida o las sulfonilureas. En estos
estudios, no sólo se mide la glucemia y la insulinemia, sino también
parámetros relacionados, como el glucógeno y los triglicéridos.
Para generar insuficiencia pancreática se utilizan la
estreptozotocina y el aloxano. La estreptozotocina produce una
diabetes experimental lenta y progresiva en los animales mientras
que el aloxano causa necrosis selectiva de las células β pancreáticas y
produce una diabetes grave equivalente a una pancreatectomía total.
Las especies vegetales que se tratan en este capítulo se han
agrupado según sus principales constituyentes con actividad hipoglucemiante. En la tabla 26-1 se indican las especies vegetales,
los principales componentes a los cuales se atribuye la actividad, la
droga y la dosis.
Tabla 26-1
Especies vegetales hipoglucemiantes: componentes, droga y
dosis

Listado especies vegetales

Plantas que presentan cromo en su composición
Judía común (Phaseolus vulgaris L., familia
Fabaceae)
La judía común, masticada en crudo, fue utilizada antes de la
comercialización de la insulina para el control de la glucemia en
pacientes diabéticos. La parte utilizada en terapéutica son los frutos
desprovistos de las semillas, es decir, el pericarpio (phaseoli
pericarpium), generalmente denominado vaina de judía.

Composición química. En su composición destacan celulosa,
pectina, aminoácidos (leucina, tirosina, arginina, lisina y triptófano),
colina, inositol, trazas de heterósidos cianogenéticos, lectinas,
faseolina, flavonas, vitamina C, ácido guanidina-aminovaleriánico y
sales minerales, en que destaca el contenido en cromo (casi 1 ppm).
Actividad farmacológica. Se considera diurético suave e
hipoglucemiante. Se ha demostrado que los extractos acuosos
presentan efecto hipoglucemiante en ratones y en conejos con
diabetes producida por aloxano. Distintos estudios sugieren que el
suave efecto hipoglucemiante, tradicionalmente atribuido al elevado
contenido en fibra, puede deberse al contenido en cromo.
Indicaciones y posología. Los principales usos terapéuticos son
infecciones urinarias, edemas y prevención de las litiasis urinarias
por la acción diurética [la Agencia Europea del Medicamento (EMA)
ha aprobado su uso como coadyuvante en el tratamiento de las
disurias]. Las dosis diarias indicadas son de 5-15 g diarios de droga
(o cantidad equivalente de sus preparados). Se utiliza
frecuentemente como coadyuvante en el tratamiento de la diabetes
por su acción hipoglucemiante.
Arándano (Vaccinium myrtillus L., familia
Ericaceae)
El arándano o mirtilo es un arbusto de tamaño pequeño, de 15 a 50
cm de altura. Con finalidad medicinal se usan las hojas y los frutos
aunque sólo las hojas (myrtilli folium) se han empleado
tradicionalmente como hipoglucemiantes.
Composición química. Las hojas contienen gran diversidad de
constituyentes: taninos catéquicos, flavonoides (astragalina,
hiperósido, quercetina, isoquercitina, meratina y avicularina), ácidos
fenólicos derivados de los ácidos benzoico (ácidos salicílico y
gentísico) y cinámico (ácido clorogénico), leucoantocianósidos,
iridoides (asperulósido y monotropeína) y sales minerales, entre las
cuales destacan las sales de cromo (hasta 0,9 ppm).
Actividad farmacológica. La actividad hipoglucemiante del
extracto de hojas de arándano se ha comprobado en ensayos in vivo
sobre ratón con diabetes provocada por estreptozotocina; a dosis de
20 mg/kg disminuye los valores de glucosa entre el 10% y el 20%. En
el mismo experimento se demostró la acción hipocolesterolemiante
de los frutos. Además, los antocianósidos presentes en las hojas

estabilizan las fibras de colágeno, disminuyen la permeabilidad
capilar e inhiben la acumulación de sorbitol, al prevenir el daño
vascular asociado con la diabetes.
Indicaciones. Aunque las hojas se han usado tradicionalmente
para el tratamiento de la diabetes, la artritis y la gota, la EMA no ha
aprobado su utilización para los usos populares debido a los pocos
estudios clínicos realizados y los efectos secundarios que han
aparecido en algunos casos (anemia, trastornos gastrointestinales y
alteración en la absorción de nutrientes). Tópicamente se ha
utilizado para el tratamiento de la dermatitis, la conjuntivitis y las
quemaduras.
Especies vegetales con hidratos de carbono
complejos
Entre las especies ricas en polisacáridos que se utilizan en
terapéutica se diferencian dos grupos: plantas con elevado contenido
en mucílagos y especies con otros derivados glucídicos con actividad
hipoglucemiante.
Plantas ricas en mucílagos
Los mucílagos son polisacáridos heterogéneos que se localizan en las
semillas de gran número de plantas de la familia Fabaceae. Los
mucílagos, tras su ingesta y en contacto con el agua, se hinchan y
forman soluciones altamente viscosas (algunos mucílagos pueden
absorber más de 100 veces su peso en agua) que recubren la mucosa
intestinal.
Los estudios clínicos han demostrado que una ingesta diaria de 5-
10 g de fuentes de fibra soluble, como semillas de plantago, pectinas
o goma guar, reduce la concentración sanguínea de glucosa,
posprandial y en ayuno, en pacientes sanos y diabéticos. Entre los
posibles mecanismos de acción de este efecto se incluyen:
• Retraso en el vaciado gástrico.
• Descenso en la movilidad del intestino delgado.
• Descenso en la absorción de la glucosa a causa del incremento de
viscosidad del contenido del tubo digestivo.
• Inhibición de las hormonas gastrointestinales.
Los mucílagos también presentan efecto hipocolesterolemiante (v.
cap. 27). Este efecto se debe probablemente al hecho de que forman

complejos y eliminan las sales biliares, e interfieren en la absorción
del colesterol. Además, muchas de las especies vegetales que
contienen mucílagos se incluyen en dietas de adelgazamiento ya que,
al incrementar el volumen del contenido intestinal, proporcionan
sensación de saciedad y estimulan las secreciones pancreáticas .
Dentro de los vegetales con actividad hipoglucemiante ricos en
mucílagos destacan el nopal (ampliamente utilizado en países como
México o Chile), los plantagos, la goma guar y las semillas de alholva.
Si en el tratamiento de los pacientes diabéticos se introducen estas
drogas vegetales, hay que tener en cuenta que:
• Siempre deben ingerirse con cantidad suficiente de líquidos (no
menos de 150 ml por cada 5 g) ya que pueden causar obstrucción
intestinal u obstrucción esofágica si se ingieren en seco.
• Deben administrarse, al menos, 1 h antes o después de la
medicación ya que pueden interferir con la absorción de los
medicamentos.
• Estas especies pueden presentar un sabor amargo, pero debe
evitarse añadirles edulcorantes o aditivos con elevado índice
glucémico.
• Cuando sea posible, deben introducirse en la dieta en forma de
alimento.
Nopal (Opuntia sp. pl., familia Cactaceae)
Los nopales (v. fig. 20 Láminas en color), también llamados
chumberas, son endémicos de América y crecen en áreas semiáridas
de México y el sudoeste de Estados Unidos, donde se utilizan en
alimentación, crudos, asados o licuados. Su uso terapéutico se
remonta a la civilización azteca, que los utilizaba por vía tópica para
tratar heridas y quemaduras leves. En Sudamérica se emplean
habitualmente hasta cinco especies del género Opuntia para el
tratamiento de la diabetes. En México, la especie Opuntia
streptacantha Lem. es, junto con Tecoma stans (L.) Jussex Kunth., la
planta más utilizada por las personas diabéticas. Se utilizan los tallos
o filoclados, también denominados pencas o raquetas; las raíces,
sobre todo como fuente de fibra, y los frutos, denominados tunas,
que son muy dulces, pero astringentes.
Composición química. Con finalidad terapéutica se usan, sobre
todo, los tallos, en cuya composición, además del elevado contenido en fibra soluble e insoluble, destacan la vitamina C, el calcio, el hierro y el potasio.


Actividad farmacológica. La mayoría de estudios se ha realizado
con las especies Opuntia streptacantha y Opuntia ficus-indica Mill. Los
resultados muestran que el nopal disminuye la glucemia posprandial
entre 10 y 30 mg/dl en personas con diabetes tipo 2 y el efecto se
mantiene durante 6 h. Sin embargo, son necesarios más ensayos, con
mayor número de pacientes y de mayor duración para justificar su
uso terapéutico.
La actividad de esta planta se atribuye fundamentalmente al
elevado contenido en fibra soluble. Sin embargo, deben existir más
compuestos activos ya que también se encuentran implicados otros
mecanismos de acción, como la estimulación de la liberación
endógena de insulina o el incremento de la sensibilidad a la insulina.
Posología. No existen evidencias claras sobre la cantidad de
producto recomendada; en la mayoría de estudios se utilizan, al
menos, 500 g del tallo o de su equivalente desecado. En los estudios
se ha demostrado que el nopal asado presenta mayor efecto
hipoglucemiante que si se administra crudo.
Seguridad. Existe el riesgo de hipoglucemia ya que, además de
disminuir la absorción de glúcidos (causada por los mucílagos),
actúa por otros mecanismos. Asimismo, se han descrito casos de
reacciones alérgicas al manipular la planta fresca.
El nopal tiene un sabor agrio y suele prepararse mezclado con
naranja y piña en bebidas azucaradas. Debe advertirse a los
pacientes diabéticos que eviten las preparaciones con elevado
contenido en azúcar.
Guar [Cyamopsis tetragonoloba (L.) Taub., familia Fabaceae]
Cyamopsis tetragonoloba es una planta herbácea anual originaria de
Asia, donde se utiliza como coadyuvante en el tratamiento de la
diabetes. Por trituración del endospermo de sus semillas se obtiene
un mucílago denominado goma guar ya que externamente presenta
apariencia de goma.
Composición química. La goma guar está formada por unidades
de galactosa y de manosa (galactomanana) en una relación próxima a
1:2.
Actividad farmacológica. La adición de goma guar a la dieta disminuye la hiperglucemia y aminora el estrés oxidativo y la
insulinemia posprandial de manera similar a la glicazida.
Indicaciones y posología. En España, la goma guar está autorizada
como coadyuvante en el tratamiento de la diabetes mellitus
(asociada con tratamientos dietéticos y/o farmacológicos) y figura en
el Catálogo de Especialidades Farmacéuticas dentro del grupo de
otros antidiabéticos orales (A10BX). Se recomienda comenzar con
una dosis de 4-5 g cada 24 h e ir aumentándola hasta 4-5 g cada 8 h.
También se utiliza en la hipercolesterolemia (reduce la
concentración sérica de colesterol libre y del colesterol-LDL; el
colesterol-HDL y los triglicéridos no se ven afectados), en caso de
sobrepeso, gastritis, úlcera gastroduodenal y para conseguir un
vaciado gástrico lento, en pacientes con síndrome de Dumping (o de
vaciamiento rápido).
Seguridad. Un problema asociado con la goma guar es el
incumplimiento del tratamiento por parte del paciente ya que la
goma guar purificada tiene una mala palatabilidad y puede causar
distensión abdominal y diarrea; por ello existe una tendencia a
introducirla en alimentos con elevado contenido en hidratos de
carbono, que se ha demostrado que no producen trastornos gástricos
y mejoran el perfil glucémico posprandial.
Ispágula (Plantago ovata Forssk., familia
Plantaginaceae)

Las semillas de ispágula (v. fig. 23 Láminas en color) destacan por su
actividad laxante mecánica (esta especie se trata con más detalle en
el cap. 17). La actividad hipoglucemiante se ha observado en estudios
clínicos. Se ha demostrado que la administración de 5 g tres veces al
día reduce los valores plasmáticos de lípidos y de glucosa, y
disminuye los picos de glucemia posprandial (entre el 14% y el 20%)
como consecuencia de un retraso en la absorción intestinal, que se
atribuye al elevado contenido en polisacáridos de las semillas.
Seguridad. La semilla de ispágula y su cutícula son dos de las
drogas vegetales más empleadas como laxante mecánico; los
pacientes diabéticos deben tener precaución por la actividad
hipoglucemiante que presentan. La EMA establece que los pacientes
diabéticos insulinodependientes que tomen estas semillas pueden
necesitar una reducción de la dosis de insulina.
La ispágula puede usarse durante el embarazo y la lactancia.

Alholva o fenogreco (Trigonella foenum-graecum
L., familia Fabaceae)

Es una planta herbácea forrajera, originaria del sudoeste asiático y
actualmente muy poco cultivada en Europa. Se emplean las semillas
(foenugraeci semen), que se localizan en un número que oscila entre 10
y 20 en el interior de los frutos; son de color amarillo y presentan un
surco que las divide en dos mitades desiguales. Las semillas son
aromáticas y por ello se utilizan en la gastronomía china e india
como condimento.
Composición química. Destaca el elevado contenido en mucílagos
(25-45%, formado principalmente por glucomananas) y en proteínas
[30%, ricas en los aminoácidos triptófano y lisina; también contienen
el aminoácido 4-hidroxiisoleucina (0,09%)]. En las semillas se
encuentra la fenugrecina (éster peptídico en 3 de la diosgenina) y
entre el 0,2% y el 0,36% del alcaloide trigonelina (N-metilbetaína del
ácido nicotínico).
Actividad farmacológica. Se ha comprobado su actividad
hipoglucemiante tanto en animales de laboratorio como en pacientes
con diabetes tipo 1 y 2. Esta actividad se atribuye al elevado
contenido en mucílagos y también a otros componentes, como la
fenugrecina, cuya actividad hipoglucemiante se ha demostrado en
diversos estudios, y el alcaloide trigonelina (fig. 26-1), que cuando se
administra por vía oral a pacientes diabéticos ralentiza la
metabolización del ácido nicotínico, compuesto que incrementa la
captación de glucosa por las células y su subsiguiente oxidación.
Además, el aminoácido 4-hidroxiisoleucina (v. fig. 26-1) actúa en los
islotes de Langerhans e incrementa la liberación de insulina
provocada por glucosa (de 100 µmol/l a 1 mmol/l). Las semillas de
alholva también contienen vitamina E (α-tocoferol; v. fig. 26-1) que,
administrada a dosis entre 0,6 y 1,2 g/día, puede prevenir algunas
complicaciones asociadas con la diabetes, como la incidencia del
desarrollo de cataratas.

Componentes químicos con actividad
hipoglucemiante.

Indicaciones y posología. La monografía del European Scientific
Cooperative on Phytotherapy (ESCOP) indica la utilidad de las
semillas de alholva:
• Por vía interna: como coadyuvante en el tratamiento de la diabetes
tipo 2, 25 g diarios de semillas pulverizadas o preparaciones
equivalentes; como coadyuvante en personas inapetentes y con
anemia ya que estimula los procesos digestivos y aporta proteínas
de fácil asimilación, de 1 a 6 g de droga pulverizada o
preparaciones equivalentes (la dosis indicada por la EMA es 6 g).
• Por vía tópica: para tratar úlceras e inflamaciones, ya que tiene
propiedades emolientes, se recomiendan 50 g de semillas
pulverizadas en decocción con 250 ml de agua (la EMA indica la
misma dosis).
Seguridad. Debe iniciarse el tratamiento con una pequeña
cantidad (1-3 g), mezclado con alimentos o agua, durante las
comidas, e incrementarla de forma gradual. Es muy importante que
las semillas estén trituradas para facilitar la liberación de la fibra. No
se han descrito efectos secundarios graves de la alholva aunque
puede producir trastornos gastrointestinales, como flatulencia y
diarrea.
Está contraindicada cuando la dosis exceda considerablemente la
que se encuentra en los alimentos durante el embarazo ya que tradicionalmente se considera oxitócica y se ha documentado su
actividad estimulante uterina in vivo. Tampoco se recomienda
durante la lactancia puesto que tiene actividad galactogoga.
Al contener aminas, saponinas esteroides y cumarinas en su
composición, se recomienda cautela en pacientes que reciben algún
tratamiento con inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) y
terapias hormonales o anticoagulantes aunque de momento no
existe evidencia clínica al respecto.
Plantas con otros hidratos de carbono complejos
Ginseng (Panax ginseng C.A. Mey., familia
Araliaceae)

Muchas de las especies vegetales utilizadas como hipoglucemiantes
en la medicina oriental presentan en su composición química
glicanos, peptidoglicanos y heteroglicanos. Se ha demostrado que
estos compuestos, administrados por vía intraperitoneal, muestran
una actividad hipoglucemiante muy marcada. Entre estos hidratos
de carbono complejos, cuyos pesos moleculares oscilan entre 1.000 y
10.000.000 Da, destacan los panaxanos presentes en el ginseng (v. fig.
19 Láminas en color). Esta especie es originaria de Corea y la parte
utilizada es la raíz (ginseng radix). Aunque el uso más popularizado
de la raíz de ginseng en nuestro país es como estimulante (v. cap. 14),
la medicina oriental la considera una panacea ya que mejora el
estado de salud en general y por ello la utiliza tradicionalmente para
tratar numerosas enfermedades.
Composición química. Los componentes principales de la raíz de
ginseng son saponósidos triterpénicos denominados ginsenósidos.
Además contiene polisacáridos y los peptidoglicanos que se conocen
como panaxanos.
Actividad farmacológica. Entre las propiedades que presenta se
encuentra la hipoglucemiante. Estudios clínicos han demostrado que
la administración de 200 mg diarios de raíz de ginseng a personas
diabéticas durante 8 semanas produce una disminución de la
glucemia basal y de la hemoglobina glucosilada.
Además, en pacientes con diabetes tipo 2 provoca una
disminución de la glucemia posprandial, independientemente de
que se administre antes o durante las comidas, mientras que en
pacientes normoglucémicos este efecto únicamente se produce si se administra 40 min antes de las comidas.
La actividad hipoglucemiante se atribuye a los ginsenósidos Rb1,
Rg1, Re, Rg3, CEG, Rb2, CY y DPG-3-2. Estos compuestos regulan la
actividad de enzimas relacionadas con el metabolismo de la glucosa
directa o indirectamente y promueven la liberación de insulina. Sin
embargo, los principales componentes con actividad
hipoglucemiante son los panaxanos A, B, C, D y E, que a pesar de su
similitud estructural muestran un mecanismo de acción diferente.
Los panaxanos A y B estimulan el uso hepático de la glucosa al
aumentar la actividad de la glucosa-6-fosfato-deshidrogenasa, la
fosforilasa A y la fosfofructocinasa. Mientras que el panaxano A
disminuye la actividad de la glucosa-6-fosfatasa pero no afecta el
glucógeno hepático, el panaxano B no tiene efecto sobre la glucosa-
6-fosfatasa, pero disminuye la actividad de la glucogenosintetasa y,
por tanto, el contenido del glucógeno hepático. Además, el panaxano
A no afecta los valores plasmáticos de insulina ni su sensibilidad
mientras que el panaxano B incrementa los valores sanguíneos de
insulina al aumentar su producción desde los islotes pancreáticos y
aumenta la sensibilidad a la insulina al incrementar el número de
receptores para ésta.
A la actividad hipoglucemiante podrían contribuir otros
componentes de la raíz de ginseng mediante distintos mecanismos
de acción. Así, se ha demostrado que la adenosina, aislada del
extracto acuoso, aumenta la lipogénesis y la acumulación de AMPc
en los adipocitos que poseen receptores específicos para la
adenosina.
Indicaciones y posología. Las dosis diarias recomendadas en
adultos oscilan entre 0,5 y 2 g de raíz desecada aunque estudios
realizados con raíz de ginseng rojo coreano muestran que las
mayores disminuciones de glucemia se obtienen con dosis de 3 g.
Sin embargo, faltan estudios a largo plazo en seres humanos con
dosis de 3 g.
La actividad hipoglucemiante también se ha estudiado sobre la
raíz del ginseng americano (Panax quinquefolius L.) y con extractos
obtenidos a partir de sus frutos, y recientemente también se han
realizado ensayos clínicos que muestran la actividad
hipoglucemiante de la raíz fermentada de ginseng rojo. La
composición química de los frutos no ha sido totalmente establecida,
pero se ha podido determinar que poseen mayor contenido en
ginsenósidos que la raíz, y su actividad hipoglucemiante se atribuye al ginsenósido
Seguridad. El ginseng es poco tóxico y los efectos secundarios más
notificados se asocian con su uso inadecuado, dosis muy altas o
períodos superiores a 3 meses. Los efectos adversos más comunes
son nerviosismo y excitación. Los pacientes diabéticos deben
controlar su glucemia con mayor frecuencia si toman ginseng o
complementos vitamínicos que lo contengan ya que se han descrito
casos de hipoglucemia. Hay que tener en cuenta la posible
interacción con los diuréticos, con algunos IMAO, con la warfarina y
con sustancias estimulantes, además de la interacción con los
fármacos antidiabéticos orales. Las mujeres en período de lactancia o
embarazadas y los niños deben evitar tomarlo ya que su seguridad
no ha sido suficientemente establecida en estos grupos de población.


Plantas con otros componentes químicos


Travalera (Centaurea aspera L., familia
Asteraceae)

Conocida como travalera, es una planta herbácea de
aproximadamente 1 m de altura. Las hojas son lanceoladas y las
flores de color rosa o blanco, con estambres morados. Crece de
forma espontánea en Europa y en América. Se utilizan las partes
aéreas recolectadas después de la floración.
Composición química. En su composición destacan flavonoides,
heterósidos cianogenéticos, lactonas sesquiterpénicas y derivados
del β-sitosterol.
Actividad farmacológica. Existen muy pocos estudios respecto a su
actividad farmacológica. Sin embargo, es una de las plantas más
utilizadas en la medicina tradicional para disminuir la concentración
de glucosa y también se la conoce como insulina vegetal. Algunos
autores atribuyen esta actividad a los heterósidos cianogenéticos.
Indicaciones y posología. Se utiliza como hipoglucemiante y como
coadyuvante en dispepsias hiposecretoras y discinesias
hepatobiliares. La posología recomendada es, para infusión, una
cucharada de postre por taza, 2 o 3 tazas al día, antes de las comidas,
y en polvo, de 1 a 3 g/día.

Gimnema (Gymnema sylvestre R. Br., familia
Apocynaceae)

Es una planta leñosa originaria de los bosques tropicales de India y
África. Su nombre deriva de la palabra hindú gurmar, que significa
«supresor de azúcar», ya que, al mascar sus hojas, desaparece la
capacidad para diferenciar el sabor dulce. La actividad
hipoglucemiante de esta especie se conoce desde hace siglos. Se
utilizan las hojas si bien en la materia médica hindú también se
utilizan las raíces y el principio ácido purificado de las hojas.
Composición química. Destacan diferentes saponinas
triterpénicas, de las cuales se han descrito más de 20, que se conocen
en conjunto como ácido gimnémico o gimnemósidos (en la fig. 26-1
se muestran las estructuras de cuatro de ellas). También contiene
fitosteroles (estigmasterol, β-amirina y lupeol) y la gurmarina,
péptido formado por 35 aminoácidos.
Actividad farmacológica. Se han propuesto diversos mecanismos
para explicar la actividad hipoglucemiante de los extractos. Estudios
realizados en animales de experimentación con diabetes provocada
han puesto de manifiesto que los extractos solubles obtenidos de las
hojas aumentan el número de células β de los islotes de Langerhans
pancreáticos e incrementan el valor de insulina (cuantificable por el
aumento de la concentración de péptido C a nivel plasmático). En
otros experimentos in vitro se ha observado que el aumento en la
secreción de insulina se debe más al aumento de la permeabilidad
de las células β pancreáticas, que a la estimulación de la exocitosis de
insulina.
En un estudio controlado realizado con pacientes con diabetes tipo
1 también se ha observado una disminución de la hemoglobina
glucosilada y de la glucemia en el grupo tratado durante 6-30 meses
con 400 mg diarios de extracto. Los autores proponen que la
actividad se debe a un incremento en la producción endógena de
insulina (por una regeneración o revitalización de las células β
pancreáticas), basándose en los mayores valores de péptido C en el
grupo tratado.
Los ensayos clínicos realizados han demostrado que el suplemento
adicional con el extracto (400 mg diarios) hace necesaria una
disminución en la dosis de fármaco en pacientes con diabetes tipo 2
tratados con fármacos antidiabéticos orales convencionales. Esto se
debe al incremento en la liberación endógena de insulina y al descenso significativo de la glucosa sanguínea y de las proteínas
plasmáticas glucosiladas.
En la actualidad, de los extractos acuosos de las hojas se han
aislado al menos nueve fracciones diferentes con ácidos gimnémicos
que presentan actividad hipoglucemiante. Se ha demostrado que
estas moléculas estimulan las células β pancreáticas y también
actúan en la cavidad oral uniéndose a los receptores presentes en las
papilas gustativas e impidiendo su activación por la glucosa, y en la
pared intestinal, impidiendo la absorción de glucosa. Se han
desarrollado nanopartículas de ácidos gimnémicos que,
administradas a ratones, produjeron una actividad
antihiperglucémica significativa y una hipoglucemia sustancial.
Además, la proteína gurmarina interacciona con las papilas
gustativas y actúa de manera similar a los ácidos gimnémicos. Por
tanto, la actividad hipoglucemiante se debe, por una parte, a una
disminución de la absorción intestinal de glucosa y al aumento del
transporte intracelular de ésta, y, por la otra, a un aumento en la
producción de insulina por el páncreas.
Indicaciones. Se utiliza como hipoglucemiante y tiene acción
hipolipemiante. Además, los extractos alcohólicos de las hojas
presentan una acción hepatoprotectora contra el daño provocado por
CCl 4.
Posología. La dosis recomendada es:
• Polvo de hojas secas: 2-4 g diarios.
• Infusión de las hojas (15-20 g) repartida en varias tomas.
• Extracto de las hojas: 400 mg/día estandarizado en ácido
gimnémico (24%).
Seguridad. La capacidad de los extractos de Gimnema sylvestre R.
Br. para disminuir las concentraciones de glucosa en sangre, así
como su acción sobre el colesterol y los triglicéridos, es gradual y
oscila entre pocos días y varias semanas. Los estudios realizados no
indican toxicidad de las hojas. Los pacientes con diabetes tipo 2 que
utilicen hipoglucemiantes orales deben estar controlados
rigurosamente por el médico con el fin de evitar hipoglucemias.


Melón amargo (Momordica charantia L., familia
Cucurbitaceae)

Es la planta más utilizada para el tratamiento de la diabetes. Se le
conoce como karela (India), ampalaya (Filipinas), cundeamor (Puerto Rico, Cuba y Santo Domingo), balsamina o sorosí, y popularmente se
la denomina insulina vegetal. El nombre momórdica procede de la
palabra latina «morder» ya que las semillas tienen los bordes
dentados. Crece en países de clima tropical, incluyendo zonas de
India, Asia, Sudamérica y África, donde se utiliza con fines
terapéuticos y como alimento. La parte utilizada son los frutos y
hojas en forma de decocciones, y la mayoría de estudios se ha
realizado utilizando el jugo de los frutos.
Composición química. En el jugo se han aislado y caracterizado
tres grupos de constituyentes, a los cuales se les atribuye la actividad
hipoglucemiante: los glucósidos momordina y charantina (mezcla de
heterósidos de fitosteroles, constituida principalmente por 3-
glucosil-β-sitosterol y 3-glucosil- 5,25-estigmastadienol; v. fig. 26-1);
en algunos estudios, la charantina ha mostrado ser tan efectiva como
la tolbutamida. Además contiene péptidos bioactivos, entre los
cuales destaca el polipéptido P (péptido con 166 residuos,
insulinomimético), y alcaloides, como la momordicina. No se sabe
cuál de los tres grupos de principios es más efectivo como
hipoglucemiante o si actúan conjuntamente.
Actividad farmacológica. Se ha demostrado que el jugo de los
frutos aumenta el número de células β en el páncreas de ratas
diabéticas.
Aunque los ensayos realizados con seres humanos son escasos y
de corta duración, se ha observado que los efectos que produce sobre
el metabolismo de los glúcidos son similares a los que produce el
cromo, es decir, mejora la capacidad del organismo para utilizar la
glucosa ya que incrementa la capacidad celular para captarla. Se ha
demostrado que actúa a través de mecanismos pancreáticos y
extrapancreáticos, disminuyendo la salida de glucosa del hígado y
aumentando la entrada y la utilización de ésta por los tejidos
periféricos; disminuye la absorción intestinal de glucosa y aumenta
la síntesis de glucógeno por los músculos.
Los frutos del melón amargo también se utilizan para tratar la
psoriasis y como terapia complementaria en pacientes con sida, y
poseen actividad antiulcerogénica (se ha demostrado su eficacia
frente a Helicobacter pylori), hipocolesterolemiante, antibacteriana,
antimalárica y antihelmíntica.
Indicaciones y posología. Las dosis indicadas en pacientes
diabéticos son de 1-1,5 g diarios de polvo del fruto o 6-12 g diarios de
decocción del fruto en 500 ml de agua.

Seguridad. Es una planta bien tolerada, sin efectos secundarios
graves y sin interacciones descritas hasta el momento aunque se
recomienda no tomarla de forma continuada durante más de 4
semanas. Debe evitarse su uso durante la lactancia y durante el
embarazo ya que se considera abortiva (de las semillas se han aislado
dos proteínas abortivas: α-momorcharina y β-momorcharina).
Actualmente, se comercializa en diferentes países en forma de
cápsulas o comprimidos. Sin embargo, en Reino Unido se lanzó una
alerta sanitaria puesto que se desconoce cuál es la dosis segura si el
paciente está en tratamiento con otros hipoglucemiantes.
Copalchi [Hintonia latiflora (Sessé & Moc. ex DC.)
Bullock., familia Rubiaceae]

El copalchi es una planta originaria de México. La corteza del tallo se
utiliza popularmente como coadyuvante en el tratamiento de la
diabetes mellitus en forma de decocción al 3%, media hora antes de
las comidas.
En su composición química destaca un heterósido de
hidroxicumarina denominado coutareósido. Existen estudios in vivo
que demuestran una intensa actividad hipoglucemiante de sus
extractos aunque no se han realizado ensayos clínicos para
comprobar su posible utilidad en el tratamiento de la diabetes.
Stevia (Stevia rebaudiana Bertoni, familia
Asteraceae)
Stevia es una planta de origen sudamericano conocida popularmente
como «yerba dulce». Sus hojas contienen cuatro compuestos
edulcorantes: esteviósido (glucósido del steviol), rebaudiósido A,
rebaudiósido C y dulcósido A. Estudios in vitro, en animales y seres
humanos, han demostrado que estas moléculas disminuyen la
secreción de insulina y aumentan la sensibilidad a ésta. También
inhiben la absorción de glucosa intestinal y la gluconeogénesis
hepática al alterar la actividad de varias enzimas clave envueltas en
la síntesis de la glucosa y reducir así el aporte de glucosa plasmática.
Los efectos dependen de los niveles de glucosa plasmática, pero sólo
se observan cuando éstos son elevados. Así, parece que es totalmente
seguro para individuos sanos.

Consejos al paciente
El paciente diabético debe controlar su glucemia con el objetivo de
estabilizarla en un valor lo más próximo posible a los valores
normales (tabla 26-2) para evitar la aparición de hiperglucemias o
hipoglucemias, y de esta manera controlar la aparición de
complicaciones. El tratamiento de la diabetes mellitus se basa en
cuatro aspectos fundamentales: la educación sanitaria al paciente
relativa a su enfermedad, el ejercicio físico, la dieta y los agentes
hipoglucemiantes.

Tabla
Criterios de control de la diabetes

No está indicado el uso de ninguna planta medicinal en pacientes
con diabetes tipo 1 que deben tratarse con insulina y, si se hace,
siempre debe realizarse con un control médico estricto.
Los pacientes con diabetes tipo 2 pueden complementar su
tratamiento hipoglucemiante con fármacos de origen vegetal e
incluso pueden llegar a sustituir totalmente la medicación con estas
especies botánicas siempre que la glucemia se encuentre
estabilizada y mantengan unos hábitos higiénico-dietéticos
adecuados y el médico considere oportuna esta terapia.
Los micronutrientes, como el cromo, son elementos esenciales
implicados en la acción de la insulina y en el metabolismo
energético, y no presentan efectos secundarios graves. La causa más
frecuente de deficiencia de estas sustancias es una ingesta
inadecuada; por ello, las personas diabéticas deberían recibir
consejos nutricionales para consumir cantidades adecuadas de
alimentos que contengan cromo con el fin de conseguir un correcto control metabólico. En caso necesario pueden incorporarse en forma
de suplementos, pero siempre de modo individualizado, basándose
en el estado clínico, la historia dietética y las pruebas de laboratorio
del paciente ya que en la actualidad no existe evidencia clínica
suficiente para recomendarlos de forma generalizada en pacientes
con diabetes.
De igual forma que cualquier cambio en la dieta, en el tratamiento
o en los hábitos de vida, la introducción de fármacos de origen
vegetal o de micronutrientes ha de estar supervisada por el médico.
Se debe controlar su seguridad y vigilar la aparición de reacciones
adversas, especialmente de hipoglucemias.
Para ello es necesario mayor control de los parámetros
cuantificables (v. tabla 26-2), sobre todo un control frecuente de la
glucemia, además de vigilar el cumplimiento tanto de la dieta como
del tratamiento farmacológico. El perfil glucémico en pacientes en
tratamiento con antidiabéticos orales se debe valorar con dos
determinaciones al día, 3 o 4 días a la semana, rotando las horas para
medir también las glucemias posprandiales. Es importante recordar
a los pacientes que la glucemia en sangre capilar es del 10% al 15%
superior a la de las determinaciones en sangre total. Además, las
personas diabéticas también deben valorar otros factores de riesgo,
como el sobrepeso, el tabaco y el riesgo cardiovascular. La dieta debe
ser adecuada a su estado ponderal, equilibrada y variada, y en ella los
hidratos de carbono deben constituir entre el 45% y el 55% del
aporte calórico total; las grasas, entre el 30% y el 35%, y las proteínas,
el 15%. Además, se debe recordar al paciente diabético que el
ejercicio físico es imprescindible, siempre adaptado a su edad y a su
situación cardiovascular. La glucemia debe medirse antes y después
del ejercicio físico, y el paciente debe comer antes y después de
realizar ejercicio.

Se recomienda la consulta con un especialista, la ingesta de los remedios aquí expuestos no exime de la medicación de su medico.

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