ENFERMEDADES DE LAS VIAS RESPIRATORIAS


Los remedios homeopáticos se utilizan con éxito en el tratamiento de las diversas enfermedades que afectan a las vías respiratorias, de forma que el uso de los medicamentos alopáticos puede reducirse e incluso suprimirse por completo.


BRONQUITIS


Clínicamente, se distingue entre la bronquitis aguda y la recurrente; esta última tiene una duración superior a las 2 semanas y se produce más de dos veces al año. En el caso de la bronquitis obstructiva aparece en primer plano una disnea espiratoria con tos no productiva.


BRYONIA CRÉTICA
Tos muy seca y extremadamente doloroso, dolores punzantes en el tórax al menor golpe de
tos. Mucosas secas con molestias al tragar. Fiebre, intensa sensación de sed. Dosis: D6, al
principio hasta 3 gotas cada hora
HYOSCYAMUS NIGER
Fuerte tos irritativa, sobre todo al acostarse, con agravamiento nocturno. La tos es seca y
espasmódica. Dosis: D4, 3-4 veces día 5 gotas

CUPRUM ACETICUM
Ataques de tos seca y espasmódica, poco esputo viscoso; disnea.
Agravamiento nocturno.
Dosis: D6, 3-4 veces día 1 tableta
RUMEX CRISPUS
Tos irritativa seca y persistente que produce cosquilleo; estornudos. El frío y la inspiración
profunda provocan inmediatamente nuevos ataques de tos. Agravamiento al comenzar el
día. Dosis: D4, al principio hasta 3 gotas cada hora


BRONQUITIS CON ENFISEMA


El primer plano desde el punto de vista clínico lo ocupa la abundante mucosidad, que puede eliminarse muy bien con remedios homeopáticos.
AMMONIUM CARBONICUM
Tos seca con estertores claramente audibles, con escasa expectación de carácter viscoso;
dificultades respiratorias. Cursa frecuentemente como un catarro descendente. Claro
agravamiento con el calor, normalmente a primeras horas de la mañana. Desde el punto de
vista fenotípico, los pacientes suelen tener tendencia a la obesidad y poca capacidad de
rendimiento. Dosis: D6, 3-4 veces día 1 tableta
CARBO VEGETABILIS
Tos asfixiante con fuerte disnea («tos de anciano»); cianosis intensa con estado general.
Meteorismo; problemas cardíacos. Dosis: D6, D12, 2-3 veces día 1 tableta
KALIUM STIBYL-TARTARICUM (ANTIMONIUM TARTARICUM)
Esputo viscoso y abundante que no se puede expectorar; la expectoración produce sólo un
alivio pasajero. Paciente con disnea y palidez. Dosis: D6, 3-4 veces día 1 tableta
POLYGALA SENEGA (SENEGA)
Tos de sonido áspero con mucosidad difícil de expectorar; sensación de escoriación en la
región torácica. Dosis: D4, 3-4 veces día 5 gotas


NEUMONÍA


De acuerdo con el espectro de los factores excitantes, es necesaria una terapia adecuada a base de antibióticos. Es posible seguir un tratamiento adicional con remedios homeopáticos que se oriente de acuerdo con la sintomatología dominante.
CHININUM ARSENICOSUM
Estado de debilidad persistente, también con temperaturas subfebriles. Sudores, sensación
de vértigo. Dosis: D6, 2-3 veces día 1 tableta

MEDICAGO SATIVA
Deterioro general en la fase de convalecencia con pérdida del apetito/ fatiga; tono pálido de
la piel. Dosis: D4, 3 veces día 5 gotas
LYCOPODIUM
Tos persistente con mucosidad difícil de expectorar (en la fase de convalecencia).
Agravamiento del estado general al inicio de la tarde. A pesar de tener buen apetito, se
sacia con poca comida.
Dosis: D12, 2 veces día 1 tableta
Nota: Como remedio intermedio es adecuado Sulphur D30.


ASMA BRONQUIAL


En los personas mayores, el asma bronquial suele durar varios años antes de iniciarse el tratamiento, por lo cual la terapia de regulación debe tener limitaciones. Los remedio homeopáticos mencionados son especialmente adecuados cuando se pretende reducir el uso de antiasmáticos, que tienen numerosos efectos
ARALIA RACEMOSA
Ataques de tos por la noche al acostarse, pudiéndose expectorar poca mucosidad. Sensación
de cuerpo extraño en la región de la laringe. Fuerte sensibilidad al frío y las corrientes de
aire. Dosis: D6, 3-4 veces día 5 gotas
LOBELIA INFLATA
Tos irritativa seca, que puede aumentar hasta convertirse en un ataque de asma. Disnea con
sensación de opresión en el tórax. Síntomas concomitantes como palidez, sudores fríos y
miedo. Dosis: D6, 3-4 veces día 5 gotas
GRINDELIA ROBUSTA
Ataques de tos que aumentan en intensidad con mucosidad abundante y difícil de
expectorar. Sensación de asfixia. Dosis: D6, 3-4 veces día 5 gotas
NATRIUM SULFURICUM
Típico agravamiento a causa de la humedad y la lluvia (otoño), con ataques de tos y
abundante mucosidad, colecistopatía y hepatopatía; diarrea matinal. Sensación de frío y
sensibilidad al frío.
Dosis: D6, 3-4 veces día 1 tableta
ACIDUM FORMICICUM
Como tratamiento básico en caso de asma bronquial como en la bronquitis con enfisema;
tendencia a las infecciones y dermatosis (eccema).
Dosis: D12, 1 -2 veces semanal ampolla i.v. o 1 -2 veces día 5 gotas
D200: 1 ampolla i.v. como dosis única (repetir dependiendo de la reacción)

La tos


La tos es un acto reflejo fisiológico complejo destinado a mantener la
permeabilidad de las vías respiratorias y evitar su bloqueo mecánico.
Es, por tanto, un mecanismo de defensa del árbol respiratorio frente
a los cuerpos extraños o a la excesiva acumulación de moco. La tos es
uno de los síntomas más comunes por los cuales el paciente busca
atención médica y su prevalencia oscila entre el 5 y el 40% de la
población. La tos también puede ser un signo patológico de una
condición que, por sus características, requiera atención médica.
En las vías respiratorias altas hay una capa de mucosa protectora
que captura los pequeños cuerpos extraños mientras que unos cilios
desplazan constantemente el moco hacia la boca, formando el
sistema mucociliar. Cuando estos mecanismos no son suficientes, se
produce el reflejo de la tos. Así, la tos genera altos flujos
respiratorios y, por tanto, facilita la eliminación del exceso de
secreciones mucosas y/o partículas extrañas inhaladas.
Además, con frecuencia, la tos como manifestación clínica aparece
en situaciones en que no hay nada que expulsar y de esta manera se
convierte en un síntoma molesto o perjudicial.
Este acto reflejo de carácter protector se origina en las vías
respiratorias por estímulos irritantes de los bronquios, de la tráquea
o de la laringe. Los estímulos irritantes activan fibras sensitivas de la
mucosa respiratoria y desencadenan impulsos nerviosos que se
transmiten por aferencias nerviosas y activan el centro de la tos,
situado en el bulbo raquídeo.
Las vías eferentes articulan una respuesta muscular compleja que
constituye el acto de la tos y que se caracteriza por la contracción
sinérgica y convulsiva de los músculos espiratorios torácicos y
abdominales.
Además, el reflejo de la tos puede ser realizado o parcialmente
controlado a voluntad.
Clasificación
La tos es aguda si persiste un máximo de 6 semanas y crónica cuando
sobrepasa ese tiempo. Desde un punto de vista terapéutico, la tos
puede ser productiva o no productiva.
• La tos productiva o húmeda aparece acompañada por expectoración.

Es muy útil ya que impide la retención de partículas extrañas o
secreciones destinadas a su eliminación. El material expulsado se
denomina esputo y está formado por secreciones bronquiales o
por acumulación de otras sustancias. Este material desencadena el
reflejo de la tos. En este caso es beneficiosa ya que limpia las vías
respiratorias y debe conservarse salvo que sea tan intensa que
interfiera gravemente en el descanso o en otras funciones
fisiológicas.
• La tos no productiva o seca responde a estímulos irritativos sobre la
faringe, la laringe y las vías respiratorias altas o a consecuencia de
la inflamación de las vías aéreas. Se caracteriza por provocar dolor,
irritación de las vías respiratorias altas y picazón de garganta. En
este caso es inútil y, por tanto, debe evitarse mediante el empleo
de antitusígenos.
Causas
Las causas que originan la tos son muy diversas. Entre las más
comunes se encuentran:
• Inhalación de sustancias irritantes. El humo de tabaco, la
contaminación del aire, etc., irritan los receptores del aparato
respiratorio y producen una reacción de los músculos
respiratorios, especialmente del diafragma, para expulsar el
cuerpo extraño.
• Enfermedades del aparato respiratorio. Son la causa más frecuente de
la tos. Pueden ser infecciones víricas o bacterianas, entre las cuales
destacan la gripe, el resfriado, la neumonía, la tuberculosis o la tos
ferina; trastornos inflamatorios como bronquitis, rinitis, faringitis
y laringitis, y trastornos obstructivos, como asma y alergia. En
estos casos se produce moco o flema más densos que el moco
normal, por lo que el organismo no es capaz de eliminarlo con la
suavidad habitual.
• Enfermedades del aparato digestivo. El reflujo de ácido del estómago
en enfermedades como la acidez gástrica o la hernia de hiato
también puede causar tos.
• Causas nerviosas. En ciertos casos de nerviosismo puede aparecer
una tos repentina, seca y poco constante.
• Causas ambientales. Los ambientes muy resecos y los cambios
bruscos de temperatura pueden producir una tos ocasional.
• Reacción adversa a un tratamiento farmacológico. Es muy frecuente con los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina
(fármacos antihipertensivos), en cuyo caso debe sustituirse dicho
fármaco por otro antihipertensivo con distinto mecanismo de acción.
• Idiopática. Se debe a causas no identificadas.
Tratamiento ;
Cuando la tos es productiva y no demasiado molesta, los
especialistas no recomiendan el uso de medicamentos para tratarla
puesto que favorece la expectoración. Si la tos persiste y resulta
extenuante, se suele recomendar un mucolítico o un expectorante. Si,
por el contrario, se tiene una tos muy persistente y de tipo seco, en la
cual no se produce expulsión de secreciones, se aconseja eliminarla.
Para ello se recomienda acudir siempre al médico, para que éste
recete, si lo estima conveniente, el antitusivo más adecuado.
Los antitusivos más conocidos para tratar la tos seca son los
opiáceos: codeína (depresor central) y dextrometorfano, de origen
sintético y mejor tolerado. Son medicamentos capaces de inhibir y
bloquear el centro de la tos. Los opioides usados como antitusivos
poseen propiedades analgésicas y adictivas mínimas.
Para el tratamiento de la tos húmeda no deben emplearse
antitusivos, sino mucolíticos o expectorantes. Los mucolíticos son
medicamentos que fluidifican las secreciones bronquiales al
modificar las propiedades fisicoquímicas, facilitando la
expectoración. Los principales mucolíticos son la acetilcisteína, la
carbocisteína, el ambroxol y la bromhexina.
Los expectorantes activan los mecanismos de expulsión del moco
bien porque aumentan su volumen hídrico y disminuyen la
viscosidad del moco; porque aumentan el movimiento ciliar, o
porque estimulan el reflejo de la tos. Los más empleados son
algunos aceites esenciales (eucaliptol o mentol), bálsamos (Tolú), la
guaifenesina y el yoduro potásico.
Todos estos fármacos pueden presentar efectos secundarios. La
codeína tiene el inconveniente de poseer un efecto depresor sobre el
sistema nervioso central, puede causar sedación, estreñimiento e
inhibir la actividad ciliar de los bronquiolos, lo que dificulta la
eliminación de las secreciones bronquiales. Por ello se utiliza menos
que el dextrometorfano, que tiene una acción más selectiva sobre la
tos y no presenta estos efectos secundarios. Los mucolíticos están contraindicados en la úlcera péptica ya que pueden lesionar la
mucosa gástrica. Los aceites esenciales a dosis excesivas pueden
tener efectos negativos sobre el sistema nervioso central.
Los antitusígenos, expectorantes y mucolíticos están presentes en
muchas fórmulas anticatarrales asociados con descongestionantes
nasales, fármacos simpaticomiméticos, como la fenilefrina y la
seudoefedrina, para paliar la fase congestiva inicial, y con
antihistamínicos, por su acción sedante de la mucosa respiratoria; el
más empleado es la clorfenamina. Habitualmente se presentan en
forma de jarabes, elaborados con frecuencia a base de diversos
extractos de plantas que suavizan e hidratan las mucosas
respiratorias o tienen acción antitusiva, y son muy efectivos en el
tratamiento de la tos.

Especies vegetales antitusivas y
expectorantes


En la tabla 8-1 se recogen las especies vegetales más utilizadas en el
tratamiento de afecciones de las vías respiratorias superiores, como
catarros, gripe, resfriados, bronquitis, asma, etc., que cursan con
síntomas comunes, entre los cuales destaca la tos. El efecto
beneficioso de la mayoría de estas plantas se debe a la presencia en
ellas de distintos tipos de compuestos, principalmente mucílagos,
que, como se describe en el capítulo 3, son polisacáridos complejos
que comparten la propiedad común de hincharse en contacto con el
agua y formar disoluciones más o menos viscosas que recubren la
mucosa orofaríngea, protegiéndola de inflamaciones e irritaciones
locales, por lo que producen un efecto calmante e hidratante de la
mucosa de las vías respiratorias e inhiben el reflejo de la tos.

Tabla 8-1
Especies vegetales con propiedades antitusivas y expectorantes

Otras plantas deben sus efectos a la presencia de saponinas, que
ejercen una acción irritante local que, por vía refleja, produce un
aumento de la secreción bronquial y diluyen el moco, reducen su
viscosidad y facilitan su expulsión por la tos y el incremento de la
actividad ciliar.
Por último, existen otros compuestos, como las naftoquinonas de la
drosera o los flavonoides del saúco, a los cuales se atribuyen las
propiedades antitusivas, expectorantes y antiespasmódicas de estas
especies vegetales. Se utilizan en el tratamiento de afecciones
respiratorias solas o acompañadas con otras plantas que se detallan
en este capítulo y también en combinación con plantas con
propiedades antisépticas.
Plantas con mucílagos
Los mucílagos recubren la mucosa, especialmente en la orofaringe, y
la protegen de las irritaciones e inflamaciones locales. Además, inhiben la actividad mucociliar y estimulan la fagocitosis. Sobre la
mucosa respiratoria ejercen un efecto calmante e hidratante al
inhibir el reflejo de la tos. Las plantas con mucílagos también
pueden presentar una acción laxante, antidiarreica, protectora de la
mucosa gástrica y emoliente dermatológica.
Altea (Althaea officinalis L., familia Malvaceae)
Es una planta herbácea de 60-120 cm de altura, espontánea en toda
Europa y en Asia occidental. Presenta el tallo erecto recubierto de
tricomas o pelos, leñoso en la base y sin ramificar. La raíz es leñosa,
compacta y casi cilíndrica, y de ella parten numerosas raíces
secundarias de hasta 30 cm de longitud de color blanco amarillento.
Presentan en la superficie cicatrices oscuras que corresponden a las
zonas de inserción de las raíces laterales. Las hojas tienen un corto
pecíolo y están divididas en 3-5 lóbulos, de margen dentado y de
color verde grisáceo y con muchos pelos que le dan un aspecto
aterciopelado en ambas caras. Las flores se reúnen en racimos
terminales o axilares y tienen una corola con cinco pétalos de color
blanco rosado y numerosos estambres soldados por sus filamentos.
La droga está constituida por las raíces desecadas, enteras o
cortadas, peladas o sin pelar. Tiene un sabor insípido, algo
mucilaginoso. En la Farmacopea Europea también se recoge la
monografía de las hojas desecadas enteras o troceadas.
Composición química. Los principales componentes de la droga
son los mucílagos. Su contenido en las raíces oscila entre el 10 y el
20%, y presenta una estructura muy ramificada, formada por mezclas
de arabinogalactanos, arabanos, glucanos y galacturonoramnanos;
además, las raíces contienen almidón (25-30%), flavonoides, ácidos
fenólicos, taninos, cumarinas y esteroles. Las hojas tienen hasta el
10% de mucílago, constituido principalmente por arabinogalactanos
y galacturonoramnanos; además contienen flavonoides, ácidos
fenólicos, taninos y aceite esencial.
Actividad farmacológica. Sus acciones antitusiva y demulcente se
deben principalmente a la abundancia de mucílagos. Además,
tradicionalmente se ha utilizado para el tratamiento de la gastritis,
de la úlcera péptica, del estreñimiento y de la diarrea, y, por vía
externa, para el tratamiento de afecciones inflamatorias de la piel
(dermatitis, eccema y psoriasis) y de las mucosas (estomatitis y
faringitis), lesiones cutáneas y picaduras de insectos.

Indicaciones. La Comisión E aprueba el uso de la hoja en
inflamaciones de la mucosa oral y faríngea y tos seca asociada con
faringitis. Las indicaciones aprobadas por la European Scientific
Cooperative on Phytotherapy (ESCOP) y la Comisión E para la raíz
son en preparados demulcentes para el tratamiento sintomático de
la irritación oral o faríngea asociada con tos seca y para el alivio de la
irritación gastrointestinal media.
Posología. La posología recomendada por la Agencia Europea del
Medicamento (EMA) es:
• Para el tratamiento de la tos seca e irritación orofaríngea en
adultos:
• Droga pulverizada para macerar (30 min en 150 ml de agua): 0,5-
3 g varias veces al día hasta un máximo de 15 g.
• Extracto líquido acuoso (1:19,5-23,5): 5 ml, 3-6 veces al día.
• Jarabe preparado a partir de macerado: 2-10 ml varias veces al
día.
• Extracto seco acuoso (3-9:1): 0,5-3 g; hasta un máximo de 15 g.
• En niños entre 6-12 años: 0,5-1,5 g de droga pulverizada para
macerado (3 veces al día); 2,5 ml de extracto líquido acuoso (5
veces al día); 1-1,5 ml de jarabe (4 veces al día) y 0,5-1,5 g de
extracto seco (3 veces al día).
• En niños entre 3-6 años: 0,5-1 g de droga pulverizada para
macerado (3 veces al día); 2,5 ml de extracto líquido acuoso (4
veces al día); 0,5-1 ml de jarabe (4 veces al día) y 0,5-1 g de
extracto seco acuoso (3 veces al día). No se recomienda en niños
menores de 3 años.
• Para el tratamiento de irritación gastrointestinal se recomiendan 3-
5 g de droga pulverizada para macerado 3 veces al día. No está
recomendada en niños menores de 12 años.
En España se utiliza principalmente la raíz que se presenta
troceada para la elaboración de infusiones y macerados. También
existe en formulaciones complejas asociada con otras plantas en
preparados destinados al tratamiento de afecciones de las vías
respiratorias, afecciones digestivas, estreñimiento y control de peso y
alteraciones de la circulación venosa, como varices y hemorroides.
Seguridad. No se han descrito interacciones ni efectos secundarios
a las dosis recomendadas, pero por la presencia de los mucílagos se
puede reducir la absorción de otros fármacos que esté tomando el
paciente si se administran conjuntamente. Se recomienda espaciar la
administración al menos 1 h.

Amapola (Papaver rhoeas L., familia
Papaveraceae)
Es una planta herbácea, anual, con tallo erguido que puede alcanzar
80 cm de altura. Posee una roseta basal de hojas lanceoladas y
dentadas y las hojas del tallo son pinnatipartidas o
bipinnatipartidas. Las flores son solitarias, terminales, con pétalos
de color rojo violáceo aterciopelados al tacto, con una mancha negra
en la base. Es una planta muy frecuente en los campos y bordes de
carreteras y en lugares no cultivados. Es muy abundante por casi
todo el mundo y la droga procede en su mayoría de plantas
espontáneas. Se utilizan los pétalos de las flores, que tienen un sabor
ligeramente mucilaginoso y un poco amargo.
Composición química. Destacan los mucílagos y los
antocianósidos derivados de la cianidina, a los cuales debe el color
rojo de los pétalos. También contiene alcaloides isoquinoleínicos
(0,12%); el más abundante es una tetrahidrobenzazepina, la
rhoeadina, que constituye el 50% del total de los alcaloides.
Actividad farmacológica. Por la presencia de los mucílagos tiene
actividad antitusiva y demulcente. Además, tiene un efecto
ligeramente hipnótico que puede deberse a los alcaloides. Se ha
demostrado en animales de experimentación que deprime el sistema
nervioso central, tiene efecto sedante, disminuye el tiempo de
inducción del sueño y mejora los síntomas de la abstinencia a opiáceos.
Indicaciones. A nivel popular se utiliza para el tratamiento de
afecciones de las vías respiratorias superiores e inferiores, como tos
seca o bronquitis. También en casos de insomnio y en estados de
ansiedad y nerviosismo. Asimismo, se puede utilizar como
excipiente para mejorar el aspecto de preparados comerciales o
tisanas.
Posología. Los pétalos de amapola se utilizan en forma de infusión
(2 g en 250 ml), una taza cada 8 h. En España también existen
preparados comerciales en forma de cápsulas que deben tomarse
siempre con abundante agua. Forma parte de preparados complejos,
mezclas con otras drogas con efecto sedante para el tratamiento del
insomnio o situaciones de nerviosismo y ansiedad, y con plantas
antitusivas, expectorantes y antisépticas para el tratamiento de
afecciones de las vías respiratorias.
Seguridad. Debido a sus efectos sedantes ligeros podría potenciar

la sedación producida por fármacos sedantes del sistema nervioso
central. Por la ausencia de datos clínicos, se recomienda no utilizar
durante el embarazo y la lactancia sin control médico.
Liquen de Islandia [Cetraria islandica (L.) Ach.,
familia Parmeliaceae]


El liquen de Islandia crece en el suelo
como una pequeña mata de 10 cm de altura. El talo, de color verde en
la cara superior y blanquecino en la inferior, presenta ramificaciones
dicotómicas. Carece de pelos, pero en el margen pueden observarse
cilios rígidos. La droga está constituida por los talos desecados, que
tiene un sabor ligeramente salado, amargo y mucilaginoso.
Composición química. Contiene abundante mucílago (50%), cuyos
componentes principales son la liquenina (polímero lineal de la β-Dglucosa parecido a la celulosa) y la isoliquenina (polímero lineal de la
α-D-glucosa parecido al almidón), ácidos liquénicos de sabor
amargo, como el fumarprotocetrárico (3-6%) y el protocetrárico (0,2 a
0,3%), y una lactona alifática, el ácido protoliquesterínico (0,1-1,5%).
Actividad farmacológica. La acción antitusiva y demulcente se
debe principalmente a la presencia de mucílago. Por la acción
tonicoamarga de los ácidos liquénicos estimula las secreciones
gástricas al favorecer los procesos digestivos y estimular el apetito.
Además, algunos estudios experimentales han demostrado una
acción inmunomoduladora, antioxidante y antimicobacteriana para
ciertos compuestos del liquen de Islandia.
Indicaciones. Tanto la Comisión E como la ESCOP aprueban esta
especie para tratar procesos que cursan con irritación e inflamación
de la mucosa oral y faríngea, que aparecen acompañados por tos
seca, como bronquitis, laringitis, faringitis, resfriados, etc., y para
casos de inapetencia y dispepsia.
Posología. La dosis media diaria recomendada por la Comisión E
es de 4-6 g de droga:
• Infusión: 4-6 g en 150 ml de agua.
• Extracto fluido 1:1 (g/ml): 4-6 ml/día.
• Tintura 1:5 (g/ml): 20-30 ml/día.
La posología según la ESCOP es:
• En afecciones de vías respiratorias altas, de 3 a 8 g de droga en
forma de decocción u otras preparaciones líquidas equivalentes,
tomadas en pequeñas cantidades, según se precise. Dosis equivalentes de preparaciones sólidas, por ejemplo comprimidos.
• Como tónico amargo, una dosis única de 1 a 2 g de droga en forma
de maceración en frío, infusión, tintura u otra preparación de
sabor amargo; el proceso de cocción de la droga elimina los
principios amargos.
Para niños de 1-4 años, la dosis debe ser 1 a 2 g; para niños de 4-10
años, 2 a 4 g, y para niños de 10-16 años, 4 a 6 g.
En España existen varios preparados en los que el liquen de
Islandia se asocia con otras drogas para la preparación de tisanas
destinadas al tratamiento de afecciones respiratorias, como
antitusivas y expectorantes. Existen también preparaciones simples
para la elaboración de tisanas y extractos simples en forma de gotas.
Seguridad. Por su acción estimulante de las secreciones gástricas
puede agravar una situación de gastritis o úlcera péptica, por lo que
se recomienda utilizar con precaución en estos pacientes.
Igualmente hay que tener en cuenta las recomendaciones comunes a
todas las plantas con mucílagos que se han descrito previamente.


Malva (Malva sylvestris L., familia Malvaceae)
La malva es una planta perenne que puede alcanzar 1 m de altura,
con raíz fusiforme, tallo erguido con muchos pelos y ramificado. Las
hojas son alternas, con un largo pecíolo, palmatinervias, divididas en
3-7 lóbulos redondeados y con el borde festoneado y dentado. Las
flores presentan cáliz y calículo, una corola con cinco pétalos de color
rosa con venas violáceas y muchos estambres soldados que forman
un tubo. La planta es originaria de Europa, pero la droga procede de
plantas de cultivo. Se utilizan las flores secas, fragmentadas o
cortadas y las hojas.
Composición química. Las flores contienen entre el 10 y el 20% de
mucílago, formado por polímeros de arabinosa, glucosa, ramnosa y
ácido galacturónico y glucurónico, y pequeñas cantidades de taninos
y antocianósidos (7%), como el malvidósido.
Las hojas contienen menor porcentaje de mucílagos que las flores,
entre el 8 y el 10%, que por hidrólisis generan arabinosa, glucosa,
ramnosa, galactosa y ácido galacturónico. Además contienen
pequeñas cantidades de taninos, flavonoides, terpenos y fenoles.
Actividad farmacológica. Las acciones antitusiva y demulcente se
deben a los mucílagos. Además es emoliente dermatológico por el
efecto hidratante que produce sobre la piel debido a la captación de agua por parte de los mucílagos.
Indicaciones. La ESCOP recomienda su empleo para el tratamiento
de la tos seca y la irritación de la mucosa oral, faríngea o gástrica. Por
vía interna, la Comisión E aprueba el uso tanto de la flor como de la
hoja para el tratamiento de irritaciones de la mucosa oral y faríngea,
especialmente las asociadas a sequedad y en casos de tos irritativa.
Posología. Las dosis recomendadas por la ESCOP por vía oral son:
1,5-2 g de droga macerada en agua fría (sumergir la droga en agua
fría durante 1-2 horas, removiendo de vez en cuando), o en infusión
caliente (colocar la dosis de la droga en una taza a la cual se añade
agua a ebullición [150 ml], dejar reposar 10 minutos, colar y
endulzar). Si es necesario, pueden administrarse varias veces al día
hasta una dosis diaria de 5 g. Para uso externo, pueden realizarse
gargarismos con una decocción al 5%. No se establecen restricciones
en la duración del tratamiento, pero si los síntomas perduran o
empeoran hay que consultar con el médico.
En España existen varias presentaciones simples en forma de
bolsitas o droga troceada para la preparación de infusiones y
macerados. También forma parte de mezclas con otras plantas para
el tratamiento de afecciones respiratorias, en preparados de acción
laxante y para el control del sobrepeso.
Seguridad. No se han descrito efectos secundarios,
contraindicaciones, ni interacciones con otros fármacos, pero se
recomienda tener en cuenta las precauciones descritas
anteriormente para todas las plantas que contienen mucílagos.


Tusílago (Tussilago farfara L., familia Asteraceae)
Es una planta herbácea pequeña (30 cm de altura), vivaz, muy común
en Europa y Asia septentrional. Florece a principios de la primavera
y produce capítulos de flores amarillas. Más tarde surgen las hojas
delgadas y pecioladas, dispuestas en roseta, cordiformes, coriáceas y
muy vellosas en el envés. Los frutos presentan un vilano blanco. Se
utilizan las hojas e inflorescencias, que en su mayor parte proceden
de plantas silvestres, principalmente de Italia, de los países
balcánicos y de Europa oriental. El tusílago se ha considerado eficaz
para combatir la tos desde tiempos remotos y forma parte de la
«tisana de las cuatro flores pectorales».
Composición química. En las hojas destaca un mucílago urónico (6-
10%), taninos (5%), flavonoides, ácidos fenólicos, fitoesteroles, inulina y trazas de alcaloides pirrolizidínicos (senkerkina, tusilagina
o senecionina). En las inflorescencias, el contenido en mucílago puede
alcanzar el 7% y, además, presentan triterpenos, flavonoides, taninos,
trazas de alcaloides pirrolizidínicos (senkerkina, tusilagina o
senecionina). Es importante destacar que el contenido en alcaloides
pirrolizidínicos es mucho menor en las plantas europeas que en las
orientales y superior en los capítulos que en el resto de la planta.
Actividad farmacológica. La droga tiene propiedades antitusivas y
antiinflamatorias y se utiliza en el tratamiento del asma, de la
bronquitis y de otras afecciones respiratorias. Sus efectos sobre la tos
se deben principalmente a una actividad calmante del mucílago
sobre las mucosas irritadas de la laringe y la mucosa bronquial. El
efecto expectorante se debe a la actividad directa sobre el epitelio
bronquial, lo que aumenta las secreciones bronquioalveolares.
Indicaciones. Las indicaciones aprobadas por la Comisión E son
catarros agudos de las vías respiratorias que cursen con tos y
ronquera, e inflamaciones leves de la mucosa oral y faríngea, como
estomatitis y faringitis.
Posología. La Comisión E indica, salvo otra prescripción, una dosis
media diaria de 4,5 a 6 g de droga, o la cantidad equivalente de sus
preparados para administración oral. El aporte diario de alcaloides
pirrolizidínicos debe ser inferior a 10 µg (en infusión) o 1 µg en el
caso de los extractos o zumo de planta fresca. El tratamiento no debe
superar las 4-6 semanas al año.
En España existen presentaciones simples de la droga pulverizada
para la elaboración de infusiones y también forma parte de otros
preparados mezclado con otras plantas con propiedades
anticatarrales en forma de cápsulas o para la elaboración de
infusiones, para el tratamiento de afecciones respiratorias.
Seguridad. Algunos alcaloides pirrolizidínicos tienen efectos
hepatotóxicos y carcinogénicos. La utilización de la droga a las dosis
terapéuticas recomendadas no implica ningún riesgo de intoxicación
aguda puesto que los alcaloides pasan a la infusión en cantidades
mínimas (se estima que una taza de infusión contiene 1 ppm de
estos alcaloides) y no se han descrito reacciones adversas. Sin
embargo, a altas dosis, en tratamientos crónicos o en individuos
especialmente sensibles pueden producir reacciones adversas
hepáticas: en casos puntuales puede producir hipertensión portal,
necrosis hepática, cirrosis hepática o insuficiencia hepática; por ello
no se recomienda el consumo excesivo o prolongado, en particular en forma de infusión.
Aunque el contenido en alcaloides es muy bajo, se debe evitar su
uso durante el embarazo, la lactancia y si existen problemas
hepáticos. No está clara la peligrosidad del uso del tusílago. Las
únicas intoxicaciones conocidas se han descrito en niños pequeños
como consecuencia de una falsificación [por Petasites hybridus (L.) G.
Gaertn., B. Mey. & Scherb.] o por confusión con otra Asteraceae
(Adenostyles alliariae Kern).
Dosis excesivas de tusílago pueden interferir con tratamientos
antihipertensivos y cardiovasculares.


Plantas con saponinas


Los saponósidos son compuestos con actividad expectorante.
Favorecen la expulsión de las secreciones al estimular la actividad de
los cilios bronquiales y reducir la viscosidad del moco. Los
saponósidos provocan una irritación local sobre la mucosa bronquial
que por vía refleja aumenta la secreción bronquial, diluyen el moco y,
en consecuencia, reducen su viscosidad. Entre las plantas con
saponinas utilizadas en el tratamiento de la tos destacan la polígala,
el gordolobo y la hiedra.


Polígala (Polygala senega L., familia Polygalaceae)
Es una planta herbácea de pequeño tamaño (20-30 cm) originaria de
Norteamérica, pero la droga (raíces y rizomas) procede de India,
Canadá y Estados Unidos. Las hojas son pequeñas, alternas,
lanceoladas y con el margen dentado. Las flores se presentan en
espigas apretadas de flores blancas. La raíz es de color pardo
amarillento, enrollada en espiral, fusiforme, con la superficie
estriada longitudinalmente. La droga son las raíces y rizomas, que
tienen un sabor dulce en un principio y luego se vuelven ácidos y con
un olor nauseabundo e irritante.
Composición química. Destacan saponinas triterpénicas (6-12%),
formadas por una mezcla de varios heterósidos cuya genina principal
es la presenegina. Además contiene monosacáridos y oligosacáridos
esterificados llamados senegosas A-O y aceite esencial (0,2%, que
contiene el 24-45% de salicilato de metilo).
Actividad farmacológica. Acción expectorante debida a los saponósidos.
Indicaciones. Las indicaciones aprobadas por la Comisión E son
catarros de las vías respiratorias altas y las aprobadas por la ESCOP
son tos productiva, catarros de las vías respiratorias y bronquitis
crónica.
Posología. Tanto la Comisión E como la ESCOP indican una dosis
media diaria de 1,5 a 3 g de droga o preparados galénicos
equivalentes para uso interno (extractos fluidos, tinturas o formas
sólidas) y de 2,5-5 g de droga en preparaciones acuosas como
decocciones:
• Droga pulverizada: 1,5-3 g/24 h.
• Infusión: 0,5 g/150 ml/8-12 h.
• Extracto líquido 1:2 (g/ml): 1,5-3 ml/24 h.
• Tintura 1:10 (g/ml): 2,5-7,5 ml/24 h.
En España se comercializan los extractos para la preparación de
fórmulas magistrales o la elaboración de especialidades
farmacéuticas, mezclados con otros componentes para el tratamiento
de afecciones respiratorias como catarros, tos, asma, bronquitis,
etcétera.
Seguridad. La polígala suele ser bien tolerada, no se han descrito
efectos adversos a las dosis recomendadas y sólo en ocasiones, con
dosis altas o en administración prolongada, provoca reacciones
adversas, normalmente de índole gástrica: gastritis o úlcera péptica.
En caso de sobredosis se produce un cuadro que se caracteriza por
náuseas, vómitos y diarrea. No se han descrito interacciones
medicamentosas y no se recomienda su uso durante el embarazo o la
lactancia. Se recomienda beber gran cantidad de agua durante el
tratamiento para mejorar los efectos.


Gordolobo (Verbascum thapsus L., familia Scrophulariaceae)
Se utiliza también V. densiflorum Bertol. (= V. thapsiforme Schrad.) y V.
phlomoides L. Gordolobo es el nombre común utilizado para todas las
especies. Todas las especies oficinales son muy semejantes entre sí.
Son plantas bienales con tallo erecto que puede alcanzar los 2 m de
altura, con una roseta de hojas basales grandes, de color gris
blanquecino, vellosas y dentadas. Las flores son de intenso color
amarillo y se disponen en inflorescencias en forma de espiga larga y
erecta. La corola tiene cinco pétalos, dos superiores más pequeños y tres inferiores más grandes, todos cubiertos de una pelusilla lanosa
blanca. Se utilizan las flores desecadas, reducidas a corola y
androceo. La droga más apreciada es la formada por las corolas de
las flores. Su sabor es algo dulce y mucilaginoso, y su olor es similar
al de la miel.
Composición química. Destacan saponinas triterpénicas, como la
verbascosaponina y el 3% de mucílago formado principalmente por
una mezcla de un xiloglucano, un arabinogalactano y un
arabinogalactano ácido. Además contiene iridoides (harpagósido,
aucubósido, 6-β-xilosil-aucubósido, catalpol, 6-β-xilosil-catalpol,
metilcatalpol, isocatalpol, etc.), flavonoides (1,5-4%; apigenina,
luteolina y sus derivados), ácidos fenólicos, esteroles, etcétera.
Actividad farmacológica. Las flores de gordolobo tienen actividad
expectorante debido a la presencia de saponinas. Además, la acción
antitusiva y demulcente se atribuye al efecto calmante e hidratante
que ejercen los mucílagos sobre la mucosa respiratoria. También
posee una acción emoliente dermatológica por los mucílagos, que
captan agua y ejercen un efecto hidratante sobre la piel.
En estudios experimentales, las flores de gordolobo también han
mostrado actividad antibacteriana, antitumoral y antiviral in vitro
frente a los virus influenza A y B y Herpes simplex I, probablemente
por la acción sinérgica de más de un componente.
Indicaciones. La EMA recomienda su uso tradicional para aliviar
los síntomas de dolor de garganta asociados con tos seca y resfriado.
La posología recomendada para adultos, ancianos y adolescentes
mayores de 12 años es de 1,5 a 2 g de droga, 3-4 veces al día en
infusiones preparadas. El tratamiento no debe prolongarse más de 1
semana. No se recomienda en niños menores de 12 años.
En España el gordolobo se utiliza en afecciones respiratorias
infecciosas o alérgicas, como amigdalitis, faringitis, bronquitis, asma,
resfriados y gripe, y forma parte —junto con otras plantas— de
preparados para infusiones destinadas al tratamiento de afecciones
de las vías respiratorias superiores e inferiores, como tos seca,
bronquitis o resfriado común.
Seguridad. No se han descrito efectos secundarios ni interacciones
con otros fármacos si se utiliza correctamente a las dosis
recomendadas. Si el paciente presenta fiebre, disnea o esputo
purulento, se consultará con el médico.


Hiedra (Hedera helix L., familia Araliaceae)

Es una planta trepadora, siempre verde y muy común en Europa y
Asia Central (v. fig. 11 Láminas en color). Puede alcanzar los 20 m de
altura y crece en zonas umbrías o casi umbrías de bosques y zonas
rocosas. Las hojas de las ramas estériles tienen 3-5 lóbulos
triangulares, y son brillantes, gruesas y coriáceas; las de las ramas
floríferas tienen forma lanceolada y margen entero. Las flores se
agrupan en umbelas terminales y los frutos son bayas globulosas
negruzcas. La parte que se utiliza son las hojas de las ramas estériles
recolectadas de las partes inferiores de la planta en primavera y
verano; apenas tienen olor y el sabor es mucilaginoso y un tanto
amargo.
Composición química. Los principales componentes son
saponósidos triterpénicos (2,5-8%); destacan los heterósidos de la
hederagenina, como el hederacósido C (saponósido mayoritario) y la
α-hederina, y heterósidos del ácido oleanólico (hederacósido B y β-
hederina). Contiene también flavonoides, esteroles, trazas de un
alcaloide (emetina) y poliacetilenos, como el falcarinol y la
falcarinona. Según la Farmacopea Europea, el contenido mínimo de
hederacósido C debe ser el 3%, referido a la droga desecada.
Actividad farmacológica. Diversos estudios experimentales han
mostrado acción mucolítica, espasmolítica, antiinflamatoria y
antioxidante, entre otras, de los extractos de hojas de hiedra y sus
componentes. El efecto broncodilatador, demostrado en diferentes
modelos experimentales, se debe a la α-hederina que inhibe la
inactivación de los receptores β2-adrenérgicos de las células.
Igualmente estudios inmunohistoquímicos realizados con células
alveolares de tipo II y anticuerpos específicos han demostrado que la
α-hederina inhibe la internalización de receptores β2-adrenérgicos, lo
que favorece mayor reactividad de éstos y provoca un incremento de
la secretólisis y de la broncodilatación. El hederacósido C es un
profármaco dado que, tras administración oral, por la acción de
esterasas, se transforma en α-hederina, principal responsable de la
actividad farmacológica.
Indicaciones. Según la ESCOP, los extractos de hoja de hiedra, por
vía oral o rectal, están indicados en el tratamiento de la tos,
particularmente cuando está asociada con hipersecreción de
mucosidad viscosa y como coadyuvantes en el tratamiento de
afecciones bronquiales. La Agencia Europea del Medicamento
(EMA) acepta el uso bien establecido como expectorante en caso de
tos productiva y el uso tradicional como expectorante para la tos asociada con resfriados.
Posología. La mayoría de preparados de hoja de hiedra contiene
extractos secos hidroetanólicos incorporados a un excipiente sólido
(comprimidos) o medio líquido alcohólico (gotas) o no alcohólico
(jarabe) para su administración oral. Ocasionalmente, pueden
encontrarse también supositorios.
Las dosis recomendadas por la ESCOP (expresadas en equivalencia
a droga seca) son:
• Vía oral:
• Medicamentos con contenido alcohólico:
– Niños de 0-1 año: 20-50 mg/día.
– Niños de 1-4 años: 50-150 mg/día.
– Niños de 4-12 años: 150-210 mg/día.
– Adultos: 250-420 mg/día.
• Medicamento sin contenido alcohólico:
– Niños de 0-1 año: 50-200 mg/día.
– Niños de 1-4 años: 150-300 mg/día.
– Niños de 4-12 años: 200-630 mg/día.
– Adultos: 300-945 mg/día.
• Vía rectal (supositorios), para niños de 4-10 años: 960 mg/día.
La EMA admite el uso de extractos sólo por vía oral y tiene en
cuenta el contenido alcohólico de los preparados para la dosis
máxima. La posología recomendada por la EMA es:
• Para el uso bien establecido (como expectorante en casos de tos
productiva):
• Para adolescentes mayores de 12 años, adultos y ancianos (dosis
máxima diaria de productos que contengan etanol: 67 mg,
equivalentes a 420 mg de droga):
– Extracto seco hidroetanólico (4-8:1, etanol 24-30% m/m): 15-65
mg, 1-3 veces al día.
– Extracto seco hidroetanólico (6-7:1, etanol 40% m/m): 14-18 mg,
3 veces al día.
– Extracto seco hidroetanólico (3-6:1, etanol 60% m/m): 33 mg, 2
veces al día.
– Extracto fluido (1:1, etanol 70% v/v): 100 mg, 3 veces al día.
• Para niños entre 6 y 12 años (dosis máxima diaria de productos
que contengan etanol: 34 mg, equivalentes a 210 mg de droga):
– Extracto seco hidroetanólico (4-8:1, etanol 24-30% m/m): 11-33
mg, 2-3 veces al día.
– Extracto seco hidroetanólico (6-7:1, etanol 40% m/m): 9-18 mg,
2-3 veces al día.
– Extracto seco hidroetanólico (3-6:1, etanol 60% m/m): 25 mg, 2
veces al día.
– Extracto fluido (1:1, etanol 70% v/v): 75 mg, 3 veces al día.
• Para niños entre 2 y 5 años (dosis máxima diaria de productos
que contengan etanol: 24 mg, equivalentes a 150 mg de droga).
La duración del tratamiento es 1 semana. Si los síntomas no
remiten, debe consultarse con el médico o el farmacéutico:
– Extracto seco hidroetanólico (4-8:1, etanol 24-30% m/m): 8-18
mg, 2-3 veces al día.
– Extracto seco hidroetanólico (6-7:1, etanol 40% m/m): 7-9 mg, 2-
3 veces al día.
– Extracto seco hidroetanólico (3-6:1, etanol 60% m/m): 17 mg, 2
veces al día.
• Para el uso tradicional (como expectorante en casos de tos asociada
con resfriado): extracto blando (2,2-2,9:1, etanol 50% v/v):
propilenglicol (98:2) a dosis de:
• Para adolescentes mayores de 12 años, adultos y ancianos: 40 mg,
3 veces al día.
• Para niños entre 5 y 12 años: 20-26 mg, de 3 a 4 veces al día hasta
un máximo de 80 mg/día.
• Para niños de 4 años: 20 mg, 3 veces al día
La duración del tratamiento es 1 semana. Si los síntomas
persisten, debe consultarse con un profesional de la salud.
Seguridad. Los extractos de hoja de hiedra pueden asociarse con
los de otras drogas vegetales expectorantes y espasmolíticas, como
hoja de tomillo, flor de gordolobo, raíz de malvavisco, llantén o anís
verde. No se han descrito efectos secundarios importantes aunque
dosis superiores a las recomendadas pueden provocar alteraciones
gastrointestinales, como náuseas, vómitos o diarreas.
La EMA establece como contraindicación la administración de los
preparados de hoja de hiedra a niños menores de 2 años por un
posible riesgo de agravamiento de los síntomas respiratorios y a
personas con alergia conocida a la hiedra o a plantas de la familia de
las hederáceas. Se recomienda no utilizar en caso de embarazo o
lactancia, pues no hay suficientes datos de seguridad en estas
situaciones.
Plantas con otros componentes

Drosera (Drosera rotundifolia L., familia Droseraceae)
Es una planta perenne de 7 a 20 cm de alto que crece en zonas
pantanosas. Los tallos son muy finos de color rojo pardo. Las hojas,
con un largo pecíolo, son redondas, de 5-8 mm de diámetro, y están
recubiertas de tentáculos glandulares rojos y pegajosos que le sirven
para atrapar pequeños insectos. Las flores son blancas, pequeñas y
reunidas en espigas en número de 6 a 10 en un tallo de unos 15 cm
de longitud que no tiene hojas. Se utiliza toda la parte aérea de la
planta, que tiene un sabor ligeramente amargo y astringente.
Composición química. En terapéutica se utilizan varias especies de
drosera, entre las cuales destacan: D. rotundifolia L., D. intermedia
Hayne ex Drewes, D. anglica Hudson, D. ramentacea Burch. ex. Harv.
et Sond., D. madagascariensis D. C., D. peltata Smith y D. longifolia L.
Todas presentan derivados naftoquinónicos aunque varían desde el
punto de vista cualitativo y cuantitativo. En general, los principales
componentes son naftoquinonas (0,14-0,22%): plumbagina (=
plumbagona), droserona, isosinanolona y 7-metiljuglona, así como
flavonoides (quercetina, hiperósido o miricetina), taninos,
antocianos, mucílagos y sales minerales (5-10%).
Actividad farmacológica. Es una planta antitusiva y
broncodilatadora. Ejerce un efecto broncodilatador sobre el músculo
liso bronquial e inhibe el reflejo de la tos. Además, tiene actividad
antiinflamatoria y antiespasmódica debido a la presencia de
flavonoides, y actividad antibacteriana atribuida a la plumbagona.
Indicaciones. Es una planta indicada para tratar afecciones de las
vías respiratorias, principalmente bronquitis, asma y, en general, tos
espasmódica e irritativa (sobre todo en pediatría).
Posología. Según la Comisión E, la dosis media diaria es de 3 g de
droga o de sus preparaciones equivalentes, en forma de tisana,
comprimidos o extractos.
En España, la drosera forma parte, junto con otras drogas, de
preparados para infusión destinados al tratamiento de la tos, del
asma, de la bronquitis, etc. Los extractos y la tintura aparecen en
mezclas antitusivas en varias especialidades farmacéuticas para el
tratamiento de golpes de tos y en la tos irritativa y espasmódica. Así,
el extracto de drosera aparece asociado con el extracto de tomillo en
supositorios para tratar procesos respiratorios que cursan con tos y
expectoración en lactantes, niños y adultos. Seguridad. No se han descrito reacciones adversas ni interacciones
con otros fármacos a las dosis terapéuticas recomendadas.
Grindelia (Grindelia robusta Nutt., familia
Asteraceae)
Dentro del género Grindelia se encuentran más de 25 especies
distintas. Las sumidades floridas de algunas de ellas se utilizan con
fines terapéuticos. Son plantas herbáceas perennes o bianuales, en
ocasiones pequeños arbustos, con tallos redondeados, amarillentos y
suaves sobre los cuales se sitúan hojas alternas, sentadas, de color
verde claro y gruesamente dentadas. Las flores se disponen en
capítulos florales, solitarios, terminales y pequeños con flores
liguladas de color amarillo o naranja y flores tubulares de color
amarillo. Los frutos son aquenios de color pardo. Se utiliza toda la
parte aérea de diferentes especies de Grindelia: Grindelia robusta
Nutt., G. squarrosa (Pursh) Dunal, G. humilis Hook. et Arn., G.
camporum Greene, o una mezcla de ellas. El olor es ligeramente
aromático y el sabor amargo.
Composición química. Los principales componentes son: una
resina (5-20%, dependiendo de la especie) formada principalmente
por ácidos diterpénicos, como ácido grindélico, 7,8-epoxigrindélico y
17-acetoxigrindélico; compuestos acetilénicos, como el matricarianol,
flavonoides derivados de quercetol y kaenferol, y saponinas
triterpénicas derivadas de grindeliasapogenina D, bayogenina y
ácido aloeanólico. Otros componentes incluyen ácidos fenólicos,
taninos (5%) y aceite esencial (0,2%).
Actividad farmacológica. Ejerce un efecto irritante de la mucosa
bronquial que favorece la producción de secreciones bronquiales y
relaja la musculatura lisa bronquial al ejercer una acción antitusiva.
Algunos estudios han mostrado una acción antiespasmódica.
Indicaciones. La EMA aprueba su uso tradicional para el alivio de
la tos asociada con los resfriados. La monografía de la ESCOP
incluye, además, su indicación en el tratamiento de tos productiva.
Posología y modo de empleo. La EMA recomienda su empleo
tradicional en adultos y ancianos:
• Infusión: 2-3 g de droga por taza, 3 veces al día.
• Extracto fluido (1:1, etanol 22,5%): 0,6-1,2 ml, 3 veces al día. Dosis
diaria: 1,5-3 ml.
• Tintura (1:10, etanol 60%): 0,5-1 ml, 3 veces al día. Dosis diaria: 1,5-3 ml.
No se recomienda su utilización durante más de 1 semana.
Seguridad. No se han descrito interacciones ni efectos adversos si
se utiliza adecuadamente a las dosis recomendadas. En personas
sensibles puede producir irritación de la mucosa gástrica. No debe
administrarse a personas que presenten hipersensibilidad a otras
plantas de la misma familia (compuestas o asteráceas). Debido a la
falta de estudios no se aconseja su utilización durante el embarazo y
la lactancia.


Saúco (Sambucus nigra L., familia Adoxaceae)
El saúco es un arbusto de corteza agrietada que puede alcanzar hasta
6 m de altura, con grandes hojas imparipinnadas que tienen 5-11
lóbulos glabros y oblongos. Las pequeñas flores blancas se
presentan en inflorescencias corimbosas de gran tamaño. Los frutos
son drupas de color negro cuando están maduros, y de ellas se
obtiene un zumo de color violáceo. Es una especie muy común,
espontánea en toda Europa, Asia occidental y central, y el norte de
África. Se utilizan principalmente las flores desecadas y los frutos
maduros desecados.
Composición química. Los componentes mayoritarios de las flores
son flavonoides (3%), principalmente kaenferol, astragalósido,
quercetina, rutósido, isoquercitrósido e hiperósido. Contiene,
además, ácidos fenólicos (3%), como el clorogénico, el cafeico, el
ferúlico y sus correspondientes glucósidos; aceite esencial (0,15%),
triterpenos (1%): α-amirina y β-amirina, ácido ursólico y ácido
oleanólico; esteroles (1%); minerales (8-9%, principalmente potasio);
mucílago, y taninos.
En los frutos destacan los antocianósidos, como cianidina-3-
glucósido y cianidina-3-sambubiósido. También contienen
flavonoides (rutósido, isoquercitrósido e hiperósido), azúcares
reductores, pectina, ácidos cítrico y málico, y vitamina C (0,03%).
Actividad farmacológica. Las flores tienen acción diaforética y
capacidad para incrementar la secreción bronquial. Aumentan la
respuesta de las glándulas sudoríparas a estímulos térmicos
incrementando la sudoración. Parece que a estas acciones
contribuyen los flavonoides y los ácidos fenólicos. Se le atribuyen
también propiedades diuréticas. Es también expectorante, y actúa
directamente sobre el epitelio bronquial, donde ejerce un efecto irritante y aumenta la producción de secreciones bronquioalveolares.
Los frutos tienen actividad diurética, diaforética y laxante suave.
Algunos estudios han descrito efectos antivirales,
inmunoestimulantes, antiinflamatorios y antioxidantes.
Indicaciones. La Comisión E aprueba el uso de las flores por vía
interna para el tratamiento de resfriados. La EMA acepta el uso
tradicional de las flores desecadas para aliviar los síntomas del
resfriado común.
Los frutos se emplean tradicionalmente para el estreñimiento y en
resfriados y catarros que cursan con fiebre. Debido a su contenido en
antocianósidos se utilizan para la obtención de colorantes de uso
alimentario. Los frutos maduros frescos se utilizan en la elaboración
de zumos y mermeladas.
Posología. La EMA recomienda el uso tradicional de las flores
(para adultos y mayores de 12 años):
• Infusión: 2-5 g de droga por taza, 3 veces al día.
• Extracto fluido (1:1, etanol 25%): 3-5 ml, 3 veces al día.
• Tintura (1:5, etanol 25%): 10-25 ml, 3 veces al día.
Se recomienda no prolongar el uso más de 1 semana.
El uso de los frutos es tradicional en casos de gripe y resfriados, en
infusión (2-10 g/taza). Debe tomarse bien caliente varias veces al día.
En España se utilizan las flores, que se presentan en preparados
simples para la elaboración de infusiones o combinadas con otras
plantas en preparados con acción laxante, diurética y antiséptica
urinaria, anticatarral, antiinflamatoria, antirreumática y
descongestionante ocular.

Precauciones en el empleo de antitusivos,
expectorantes y mucolíticos


La tos es una reacción de defensa normal del organismo y en
principio no hay que tratar de detenerla. En casos de catarro o gripe,
los antitusígenos intentan paliar los síntomas, no curan el resfriado;
por tanto, estos medicamentos se utilizarán sólo temporalmente.
Además, la automedicación para tratar la tos no debe
menospreciarse ya que todo fármaco puede presentar
contraindicaciones y efectos adversos. Así, los antitusígenos
depresores respiratorios, es decir, los que contienen codeína, están
contraindicados en caso de insuficiencia respiratoria del grado que
sea. Además, algunas combinaciones de medicamentos contra la tos
no resultan adecuadas; por ejemplo, no es recomendable la
asociación de mucolíticos —que fluidifican las secreciones y ayudan
a eliminar el moco— con antitusivos —que inhiben la tos, es decir, el
mecanismo necesario para eliminar el moco que desea expulsarse—
porque existe el riesgo de inundación bronquial. Los medicamentos
para la tos suelen presentarse en forma de jarabes. La alta
concentración de azúcar presente como excipiente en los jarabes
potencia la acción antitusiva puesto que favorece la producción
salival y su deglución, con lo que interfiere con el reflejo de la tos,
además de presentar cierta acción demulcente, al proteger las
terminaciones nerviosas implicadas. Los pacientes diabéticos deben
mantener informado al profesional sanitario de su enfermedad para
así evitar la dispensación de medicamentos que contengan glucosa o
sacarosa. Además, hay que tener en cuenta que la mayoría de los
preparados líquidos para la tos contiene alcohol.
En el caso de las drogas que contienen mucílagos, hay que tener en
cuenta una serie de recomendaciones especiales. Los mucílagos
poseen una elevada capacidad de retener agua y la mayoría de sus
acciones farmacológicas se debe a esta propiedad. Sin embargo,
también pueden captar y retener otros compuestos, como los
medicamentos que se administren conjuntamente con las plantas
que contienen mucílagos. Igualmente, los mucílagos pueden retener
y disminuir la absorción oral de glucosa y colesterol, por lo que
pueden provocar una disminución de los valores séricos de glucosa y
colesterol. Además, se aconseja aportar una ingesta adecuada de
líquido (hasta 2 l diarios) para evitar la aparición de obstrucciones
gastrointestinales y distanciar la administración oral de otros medicamentos al menos 2 h para evitar retrasos en la absorción.
Cuando se prescriban plantas con mucílagos a diabéticos, el
médico deberá controlar la glucemia para ajustar, si es necesario, las
dosis de insulina o de los antidiabéticos orales, puesto que los
mucílagos pueden retrasar y disminuir la absorción de glucosa. No
deben usarse en caso de situaciones en que el tránsito
gastrointestinal esté disminuido, como casos de obstrucción
esofágica, oclusión intestinal, íleo espástico, íleo paralítico,
obstrucción intestinal, estenosis gastrointestinal o impactación fecal
puesto que, si no se ingiere suficiente agua, se puede agravar la
obstrucción intestinal. Si el paciente presenta un dolor abdominal de
origen desconocido, los mucílagos pueden enmascarar un cuadro
más grave y retrasar su diagnóstico; así, una situación de apendicitis
se puede agravar por el efecto laxante de los mucílagos.
En general, es importante saber si el paciente está tomando algún
medicamento para evitar interacciones y descartar que la tos esté
causada por medicamentos, y más aún en este síntoma en que se
recurre fácilmente a la automedicación.


Enfermedades respiratorias


Las enfermedades respiratorias son la causa más frecuente de las
consultas de atención primaria. Constituyen un importante
problema de salud, con una morbilidad y mortalidad muy elevadas.
En las sociedades occidentales, las enfermedades respiratorias se
sitúan entre las primeras causas de mortalidad y, asimismo, son una
de las principales causas de ingresos hospitalarios.
Las enfermedades respiratorias pueden dividirse en dos grupos:
enfermedades infecciosas y enfermedades no infecciosas. Dentro de
cada grupo, en este capítulo se citan las que son más frecuentes y
aquellas en que se podría aplicar la fitoterapia.
Enfermedades infecciosas
Una de las más frecuentes es el resfriado común de origen vírico, que
cada año origina más consultas con el médico y ausencias del colegio
o del trabajo que ninguna otra enfermedad. Los síntomas del
resfriado común pueden ser experimentados por cada persona de
forma diferente y pueden incluir goteo y congestión nasal, picor y
cosquilleo en la garganta, estornudos, ojos llorosos, fiebre leve, dolor
de garganta, tos seca y leve, huesos y músculos doloridos, dolor de
cabeza, cansancio leve y escalofríos. El resfriado suele empezar tras 2
o 3 días de incubación del virus y los síntomas pueden durar desde
sólo unos días hasta varias semanas. Los rinovirus y coronavirus son
los principales causantes. El tratamiento habitual no es curativo; se
basa en reducir los síntomas, y para ello se administran
descongestionantes, como los agonistas adrenérgicos o los
antihistamínicos H
1 (que, además de reducir la congestión, alivian la
tos), y también analgésicos.
Otra enfermedad infecciosa bastante frecuente es la
faringoamigdalitis. Alrededor del 40 al 70% son de origen vírico y las
de origen bacteriano tienen como agente etiológico a Streptococcus
pyogenes (15-20% de los casos), Mycoplasma pneumoniae (10-15%) y
Chlamydia pneumoniae (8-10%). Las manifestaciones clínicas de esta
enfermedad son molestias locales, dolor de garganta y, en muchos
casos, fiebre. El tratamiento de los procesos víricos es sintomático,
con la utilización de antitérmicos-analgésicos para la fiebre y el
dolor; sólo se recomienda iniciar tratamiento con antibióticos si se sospecha una infección bacteriana, que suele tener un comienzo
brusco, con fiebre más elevada que en el caso de la
faringoamigdalitis de etiología vírica (generalmente superior a 39
°C), aumento de los ganglios del cuello y mayor afectación del estado
general. Es habitual que aparezca dolor de cabeza, náuseas, vómitos
y dolor abdominal.
La sinusitis es otra enfermedad infecciosa que en
aproximadamente el 15% de los casos es de origen vírico. Los virus
implicados son los adenovirus y el virus respiratorio sincitial.
También puede ser causada por infección bacteriana y entre los
principales agentes etiológicos se encuentran Streptococcus
pneumoniae (20-35% de los casos) y Haemophilus influenzae (6-26%). La
sinusitis se caracteriza por cursar con inflamación de las membranas
mucosas que cubren las cavidades de los senos paranasales. Esto
puede interferir con el drenaje normal y causar aumento en la
producción de mucosidad; también puede producir fiebre, dificultad
respiratoria y fatiga. Alrededor del 60-70% de los casos de sinusitis
leve o moderada curan sin tratamiento antibiótico. Lo más
aconsejable es realizar lavados nasales con suero fisiológico y
administrar analgésicos y antipiréticos para aliviar la fiebre y el
dolor, especialmente en los episodios agudos.
La bronquitis es otra de las enfermedades infecciosas del aparato
respiratorio con mayor prevalencia. En términos funcionales se
caracteriza por una obstrucción de las vías aéreas por la inflamación
localizada en el árbol traqueobronquial, que reduce la luz de los
bronquios, y la excesiva producción de esputo, que provoca la
formación de tapones de moco. La tos es el síntoma más destacado.
Suele estar provocada por rinovirus, coronavirus, virus de la gripe y
adenovirus, pero con frecuencia se producen infecciones secundarias
bacterianas por colonización del esputo. El tratamiento es
sintomático, y se administran broncodilatadores (agonistas de
receptores β2-adrenérgicos, anticolinérgicos y xantinas en bronquitis
crónicas) y mucolíticos (N-acetilcisteína). El tratamiento con
antibióticos se instaura cuando se sospecha una infección bacteriana
secundaria.


Enfermedades no infecciosas


Entre las enfermedades no infecciosas que pueden tratarse con
fitoterapia se encuentran el asma bronquial y la rinitis alérgica.

El asma bronquial es una enfermedad inflamatoria crónica de las
vías respiratorias que origina un broncoespasmo agudo y disnea.
Entre los factores desencadenantes se encuentran, principalmente,
alérgenos, infecciones víricas, productos químicos, aire frío, ejercicio,
estímulos psicológicos, tabaco y algunos fármacos. Para tratar el
asma habitualmente se emplean broncodilatadores (agonistas de
receptores β2-adrenérgicos, anticolinérgicos y xantinas) y
antiinflamatorios (corticosteroides, cromonas y antileucotrienos).
La rinitis alérgica es un trastorno mediado por las
inmunoglobulinas E como consecuencia del depósito de alérgenos
en la mucosa nasal. Los síntomas predominantes son los estornudos
frecuentes, la rinorrea acuosa, el picor nasal y la congestión nasal. En
cuanto a su tratamiento farmacológico, se emplean descongestivos
(agonistas α-adrenérgicos o antihistamínicos H1) y antiinflamatorios
(corticosteroides).
Todos los tratamientos farmacológicos citados para las distintas
enfermedades han mostrado eficacia, pero también producen
diversas reacciones adversas que pueden llegar a resultar muy
molestas. Los agonistas adrenérgicos utilizados como
descongestionantes, que se comercializan generalmente en forma de
aerosol o gotas nasales, pueden producir episodios congestivos de
rebote (con más de 3 días seguidos de uso o con más de 3 o 4
aplicaciones diarias), o pueden crear un círculo vicioso y la aparición
de una isquemia persistente en la mucosa. Otras reacciones adversas
de estos fármacos son la sensación de quemazón, escozor,
estornudos y sequedad de la mucosa nasal. Los antihistamínicos H1,
que también se utilizan como descongestionantes, producen
reacciones adversas frecuentes, sobre todo los de primera
generación; las más comunes se deben a su efecto sobre el sistema
nervioso central (somnolencia, sedación, etc.) y a su efecto
anticolinérgico (sequedad de boca, nariz y garganta, disuria,
polaquiuria y retención urinaria).
Dentro del grupo de los analgésicos y antitérmicos más empleados
se encuentran el ácido acetilsalicílico y el ibuprofeno. La reacción
adversa más común del ácido acetilsalicílico es la irritación
gastrointestinal aunque también puede provocar somnolencia,
vértigo y, en caso de alergia, erupciones cutáneas y dificultad
respiratoria. Además, no se recomienda su administración en
menores de 16 años con procesos febriles, gripe o varicela ya que en estos casos podría producirse el síndrome de Reye, enfermedad poco
frecuente, pero grave. Por ello, en niños es preferible el uso del
ibuprofeno. Como reacciones adversas produce dispepsia, diarrea,
náuseas, vómitos, dolor abdominal; erupción cutánea, o
fatiga/somnolencia, cefalea, mareo y vértigo.
Respecto a los fármacos broncodilatadores, los agonistas β2-
adrenérgicos son los más empleados; cuando se administran por vía
inhalatoria, pueden provocar irritación orofaríngea y broncoespasmo
y por vía oral lo más frecuente es la aparición de temblor en la
extremidades, pero también podrían provocar taquicardia y
nerviosismo. Las xantinas sólo se utilizan como broncodilatadores
cuando hay ausencia de efecto frente a los agonistas β2-adrenérgicos
ya que presentan muchas reacciones adversas, las más graves en el
sistema nervioso central y en el sistema cardiovascular.
Los antiinflamatorios más utilizados son los corticosteroides; por
vía inhalatoria las reacciones adversas son leves, pero cuando se
administran por vía oral o intravenosa pueden provocar hipertensión
arterial, osteoporosis, diabetes metacorticoidea, miopatías,
supresión del eje hipotálamo-hipofisario-suprarrenal e incremento
de la sensibilidad a infecciones.
Quizás estas reacciones adversas que provocan los tratamientos
citados sean una razón de peso para utilizar otras alternativas
terapéuticas, como por ejemplo la fitoterapia, que resulta más
inocua.
Respecto a los antibióticos utilizados para el tratamiento de las
enfermedades infecciosas que se han descrito anteriormente, aparte
de las posibles reacciones adversas que pueden provocar, hay que
tener en cuenta que el abuso en la utilización de antibióticos puede
producir, en potencia, tanto para el paciente como para la sociedad,
el riesgo del desarrollo eventual de bacterias resistentes. Es muy
posible que en los productos naturales, a partir de las plantas,
puedan encontrarse alternativas claras para el tratamiento de
infecciones producidas por bacterias multirresistentes.

Plantas útiles en enfermedades
respiratorias


Eucalipto (Eucalyptus globulus Labill., familia Mirtaceae)
Es un árbol originario de Australia, pero hoy día se cultiva en las
zonas de clima subtropical y mediterráneo de todo el mundo. Es un
árbol de gran tamaño, y su tronco se exfolia en láminas. Es de hoja
perenne, con dimorfismo foliar muy claro: las ramas jóvenes o los
injertos en árboles viejos tienen hojas opuestas sésiles, con limbo
horizontal oval, delgado, recubiertas de una capa cerosa mientras
que las ramas viejas tienen hojas alternas, cortamente pecioladas,
con limbo falciforme, de mesófilo heterogéneo simétrico, coriáceas
con gruesas bolsas secretoras y cuelgan verticalmente.
Se utilizan las hojas desecadas procedentes de las ramas viejas, de
olor fuerte y balsámico que se exalta por frotamiento. El sabor es
aromático, resinoso, un poco amargo, seguido de una sensación de
frescor. Se recolectan durante todo el año, pero preferentemente de
abril a septiembre. También se emplea el aceite esencial obtenido
por arrastre en corriente de vapor de agua a partir de las hojas
frescas. Es de color amarillo pálido que se oscurece con la luz y
durante el almacenamiento prolongado. El olor es aromático y
canforáceo, y el sabor es acre, canforáceo y seguido de una sensación
de frescor.
Composición química. Las hojas contienen bastante cantidad de
tanino (>11%), flavonoides (heterósidos del quercetol y eucaliptina),
ácidos fenólicos (cafeico, ferúlico, gálico, etc.), heterociclos
oxigenados con estructura de acilfloroglucinol mono o
sesquiterpénica (los euglobales y macrocarpales) y resina, que le
confiere el sabor amargo. Los principios activos son el aceite esencial
(1-3%), cuyo componente principal es el 1,8-cineol o eucaliptol (70-
85%); aparece acompañado por terpineol, carburos terpénicos (α-
pineno y β-pineno, limoneno y p-cimeno), aldehídos (mirtenal) y
cetonas (carvona), y pequeñas cantidades de sesquiterpenos.
Actividad farmacológica. Cualquiera que sea la vía de
administración de las preparaciones de eucalipto, el aceite esencial
después de absorberse se elimina por vía pulmonar, donde ejerce su acción antiséptica y expectorante, lo que justifica su interés en
afecciones respiratorias. Diversos estudios han demostrado la
actividad antibacteriana frente a numerosos microorganismos:
estafilococos, neumococos, Proteus, hongos y levaduras. El aceite
esencial tiene un efecto mucolítico: fluidifica y favorece la expulsión
de las secreciones al actuar directamente sobre el epitelio bronquial;
además, el eucaliptol ha demostrado actividad antiinflamatoria en el
asma bronquial. Si se bebe lentamente la infusión, se evidencia
también la acción astringente de los taninos en la mucosa faríngea
inflamada.
Indicaciones. Las hojas se utilizan en afecciones del aparato
respiratorio: faringitis, bronquitis, asma, sinusitis, catarro y gripe.
Existen numerosas especialidades y productos preparados con esta
droga o alguno de sus componentes (eucaliptol), tanto en uso
interno (pastillas, cápsulas o jarabes) como externo (gotas nasales o
pomadas). La esencia obtenida por destilación de las hojas frescas se
utiliza en inhalaciones y fumigaciones con los mismos fines. Forma
también parte de algunas especialidades rubefacientes empleadas
tópicamente para contusiones, esguinces, etc.
Posología. La posología recomendada por la Agencia Europea del
Medicamento (EMA) es:
• Hojas:
• Infusión: 1,5-3 g en150 ml de agua, hasta 4 veces al día.
• Inhalación: infusión preparada con 3 g en agua hirviendo, hasta
3 veces al día. No se recomienda el uso en menores de 12 años y
está contraindicado en menores de 2,5 años.
• Tintura: (1:5, disolvente etanol 68-80%), 2,5 g, hasta 4 veces al día.
No se recomienda el uso en menores de 18 años y está
contraindicado en menores de 2,5 años.
• Aceite esencial:
• Vía oral: 100-200 mg, 2-5 veces al día. No se recomienda el uso en
menores de 12 años.
• Vía tópica: aplicar en el pecho o espalda unas gotas del aceite
esencial (o una capa si se trata de formas semisólidas al 10%), 2-
3 veces al día.
• Inhalaciones: 3-8 gotas (mayores de 12 años) o 2-4 gotas (entre 4
y 12 años) en 250 ml de agua hirviendo, 3 veces al día.
• Como aditivo al baño: 1,5-6 g (mayores de 12 años) o 0,5-3 g
(entre 4 y 12 años) en 100 l de agua (baño a 35-38 °C durante 10-
20 min), 3-4 veces al día.

No se recomienda la administración del aceite esencial a menores
de 4 años y está contraindicado en menores de 2,5 años.
Si los síntomas persisten después de 1 semana de tratamiento,
debe consultarse con un profesional de la salud.
Seguridad. El aceite esencial está contraindicado en niños menores
de 2,5 años, especialmente cerca de la cara y la nariz, debido al riesgo
de provocar espasmo laríngeo y, consecuentemente, paro
respiratorio. Debido a la falta de estudios suficientes, no se
recomienda su uso en lactantes ni en embarazadas. Puede
interaccionar con otros fármacos (sedantes, analgésicos, etc.) y
estimular su metabolismo al activar ciertos sistemas enzimáticos en
el hígado. El contacto con los ojos o las manos después de la
aplicación del aceite esencial, puede causar irritación. En aplicación
tópica se han descrito casos de intolerancia, que cursan con eccema y
prurito, y no se debe aplicar sobre la piel irritada o cuando hay
heridas abiertas


Orégano (Origanum vulgare L., familia Lamiaceae)
El orégano es una planta aromática de unos 30 a 60 cm, con tallos
leñosos que se ramifican en la parte superior y sostienen densos
ramilletes de diminutas flores de color blanco o rosado. Es muy
común en lugares secos y en las montañas. Se utiliza la sumidad
florida.
Composición química. La planta contiene ácidos fenólicos (cafeico,
rosmarínico, etc.). El componente principal es el aceite esencial (0,15-
0,4% de la planta seca), de color amarillo claro, que se oxida
rápidamente, sobre todo en contacto con el hierro, y entonces
adquiere una coloración rojiza. La composición de la esencia varía
según su origen; los fenoles totales (timol y carvacrol) representan
casi el 90% de la esencia, que contiene además carburos
monoterpénicos (pineno, limoneno, etc.) y sesquiterpenos
(cariofileno), linalol, etc.
Actividad farmacológica. Diversos trabajos han demostrado la
acción antimicrobiana debida al aceite esencial. Asimismo se ha
mostrado activo frente a levaduras y frente a hongos. Su acción
expectorante se debe al hecho de que actúa directamente sobre el
epitelio bronquial, ejerce un efecto irritante y aumenta las
secreciones bronquiales. El efecto digestivo y antiespasmódico se
justifica por el aumento en la producción de jugos gastrointestinales y por el efecto relajante de la musculatura lisa. El orégano se utiliza
por sus propiedades tónicas, digestivas y antiespasmódicas,
expectorantes y antisépticas de las vías respiratorias. Se emplea con
cierto éxito en diversas afecciones espasmódicas de las vías
respiratorias (catarros, tos espasmódica, bronquitis, etc.) y también
como diurético y sudorífico, antiséptico y cicatrizante, y en las
digestiones difíciles y los síntomas asociados, como aerofagia,
espasmo abdominal, flatulencia, etc. Es frecuente su empleo en el
ámbito culinario, para adobos y para aromatizar diversos guisos.
Posología. Hay dos vías de administración:
• Vía interna:
• Infusión: una cucharada de postre por taza. Infundir 10 min. Tres
tazas al día.
• Extracto fluido (1:1): de 30 a 50 gotas, 3 veces al día.
• Tintura (1:5): 50-100 gotas, de 1 a 3 veces al día.
• Aceite esencial: 2-4 gotas, de 1 a 3 veces al día, en una taza de
infusión, sobre un terrón de azúcar o en solución oleosa o
alcohólica.
• Extracto seco (5:1): 50-250 mg/cápsula, 3 tomas al día.
• Uso tópico:
• Infusión: 50 g/l, en forma de compresas, loción, gargarismo o
colutorio.
• Aceite esencial: en forma de linimento, pomada, oleato o
alcoholato.
Si los síntomas persisten después de 1 semana de tratamiento,
debe consultarse con un profesional de la salud.
Seguridad. Reconocido como seguro por la Food and Drug
Administration norteamericana. Debido a la falta de estudios
suficientes, no se recomienda su uso en lactantes ni en embarazadas.
El aceite esencial puede tener, en dosis extraterapéuticas, efectos
estupefacientes.


Pino (Pinus sp. pl., familia Pinaceae)
Se utilizan diferentes especies de Pinus: P. pinaster Aiton, P. palustris
Mill., P. elliottii Engelm, P. sylvestris L., P. nigra Aiton y P. halepensis
Mill., entre otras. Los pinos son árboles de 10-30 m, con el tronco
recto, con estróbilos masculinos y estróbilos femeninos, que son las
piñas. Se utilizan las yemas, las hojas (acículas) y también la
trementina, oleorresina obtenida por descorticado o como subproducto en la industria maderera y papelera. La corteza se
utiliza para extraer oligómeros procianidólicos, que entran a formar
parte de preparados vasoprotectores, generalmente en casos de
insuficiencia venosa y alergias respiratorias. De las hojas y yemas se
obtiene un aceite esencial.
Composición química. El aceite esencial está constituido
principalmente por hidrocarburos monoterpénicos (50-97%),
mayoritariamente α-pineno y en menor cantidad β-pineno,
limoneno, canfeno y β-felandreno. Otros constituyentes incluyen
borneol, eucaliptol, acetato de bornilo (1,5-5%), etc. La composición
en pinenos es muy variable, y depende de la especie y de la época de
recolección. La trementina de pino está constituida
aproximadamente por aceite esencial (15-30%), resina (70-85%) y el
10% de una fase acuosa que contiene sales minerales, ácidos
orgánicos y un principio amargo. La calidad del producto varía en
función de criterios como la naturaleza del material, la especie
vegetal y el origen geográfico.
La esencia de trementina puede separarse fácilmente de la resina
por destilación y está constituida en su mayoría (90%) por
hidrocarburos monoterpénicos bicíclicos (α-pineno y β-pineno). La
esencia de trementina rectificada constituye el aguarrás. La resina
contiene ácidos resínicos (65% de trementina), que son diterpenos
(ácidos pimárico y abiético), y el 5% son sustancias neutras mal
conocidas (resenos).
Actividad farmacológica. Debido al aceite esencial, el pino tiene
propiedades antisépticas suaves, expectorantes, mucolíticas y
descongestionantes. Actúa sobre el epitelio bronquial, en el cual
ejerce un efecto irritante y aumenta las secreciones. Además
estimula la actividad de los cilios bronquiales. En aplicación local
ejerce un efecto rubefaciente e irritante de la piel y produce
estimulación de las fibras nociceptivas que pueden llegar a bloquear
los impulsos dolorosos, lo que se traduce en una actividad
analgésica. La trementina tiene propiedades antisépticas, irritantes y
rubefacientes. Es expectorante, estimula las secreciones bronquiales
y también es un buen antiséptico de las vías urinarias.
Indicaciones. Los brotes de pino y el aceite esencial se utilizan por
vía interna en afecciones catarrales de las vías respiratorias altas y
por vía externa como coadyuvantes en el tratamiento de las
afecciones musculoesqueléticas. El aceite de trementina purificado
se usa en afecciones bronquiales crónicas con abundante mucosidad (uso interno y externo). La esencia de trementina se utiliza poco en
uso interno y se aplica, sobre todo, en uso externo como rubefaciente
en forma de linimento para afecciones reumáticas y neuralgias.
Cerca del 45% de la producción de trementina se consume en la
industria de los perfumes y aromas; el resto se destina a diversas
industrias para la elaboración de disolventes, pegamentos,
detergentes, etcétera.
Posología. La recomendada por la Comisión E, salvo otra
prescripción, es:
• Yemas: 2-3 g/día de droga o preparaciones equivalentes. Uso
externo: preparaciones líquidas o semisólidas de extracto,
correspondiente al 20-50%.
• Aceite de pino: varias gotas sobre agua caliente (inhalaciones);
varias gotas sobre el área que se va a tratar, en preparaciones
líquidas o semisólidas en concentración del 10-50% (uso tópico).
• Aceite de trementina purificado: varias gotas sobre agua caliente
(inhalaciones); varias gotas sobre el área que se va a tratar, en
preparaciones líquidas o semisólidas en concentración del 10-50%
(uso tópico).
Si los síntomas persisten después de 1 semana de tratamiento,
debe consultarse con un profesional de la salud.
Seguridad. Los aceites esenciales pueden producir una intensa
rubefacción local e incrementar la intensidad de los
broncoespasmos.
El aceite esencial de hojas de pino y el aceite de trementina
purificado han de usarse con precaución, sobre todo en niños
menores de 6 años, por la posibilidad de aparición de
broncoespasmos o neumonitis. Tras la aplicación local de aceites
esenciales de pino y trementina han de evitarse las radiaciones
solares y no deben aplicarse sobre zonas extensas de piel.
Por su abundancia en taninos, la infusión de hojas y la decocción
de corteza pueden causar trastornos digestivos.


Tomillo (Thymus vulgaris L. o Thymus zygis L., familia Lamiaceae)
T. vulgaris es un pequeño arbusto muy polimorfo, de 20-30 cm de
alto, con los tallos cuadrangulares, leñosos, tortuosos y muy
ramificados. Las ramas blanquecinas presentan hojas opuestas y
decusadas, lanceoladas o lineares, con los bordes enrollados hacia el envés. Las flores de corola bilabiada son pequeñas, blancas o
rosadas, agrupadas en glomérulos axilares o terminales. Se recolecta
durante la floración (mayo-junio). T. zygis es una especie endémica
de la península ibérica, y la hoja es más pequeña. La droga está
constituida por las sumidades floridas, apreciadas principalmente
por su aceite esencial, rico en fenoles, y por sus propiedades
antisépticas y antiespasmódicas. El aceite esencial se obtiene
también de la planta fresca; es incoloro, amarillento o rojizo, según
su procedencia, y de olor agradable, que recuerda a la planta
originaria.
Composición química. El principal componente es el aceite
esencial (1-2,5%), que se obtiene por destilación de las sumidades
floridas en arrastre en corriente de vapor de agua. Su composición es
muy variable y depende de las razas químicas y del lugar y la época
de recolección. Contiene los isómeros timol (30-70%) y carvacrol (3-
15%), una pequeña proporción de los fenoles está presente como
glucósidos o galactósidos, además de otros monoterpenos, entre
ellos p-cimeno y β-pineno, linalol, borneol, geraniol y sus ésteres, y
sesquiterpenos. La esencia de T. zygis contiene, en lo que se refiere a
su parte fenólica, más carvacrol. Un procedimiento para distinguir
los aceites esenciales según su contenido en timol o carvacrol
consiste en observar su capacidad de cristalización: esencias con
contenido elevado en timol cristalizan con facilidad mientras que, si
predomina el carvacrol, permanecen líquidas. Otros componentes
son flavonoides, heterósidos de la luteolina y apigenina, así como
flavonoides dimetoxilados, trimetoxilados y tetrametoxilados; ácidos
fenólicos (cafeico y rosmarínico) y triterpenos (≅2% de ácido ursólico
y 1% de oleanólico).
Actividad farmacológica. El tomillo, conocido y apreciado desde la
Antigüedad, tiene propiedades antisépticas, antitusivas,
expectorantes y antiespasmódicas. La actividad antimicrobiana,
debida al aceite esencial, se ha demostrado en varios estudios, y los
quimiotipos más ricos en timol y carvacrol son los más activos. El
timol posee, frente a numerosos microorganismos, una acción
desinfectante más potente que la del fenol, respecto al cual presenta
una mejor tolerabilidad en los tejidos debido a la menor solubilidad
en agua. Por lo que se refiere al efecto antiespasmódico, si bien el
timol y el carvacrol han demostrado actividad en ensayos
experimentales, se considera que en la acción espasmolítica de la
droga participan también las flavonas metiladas, que serían las principales responsables de dicha actividad en los extractos fluidos
de tomillo, incluidos en muchos preparados que prácticamente
carecen de timol y de carvacrol. Se han descrito también propiedades
antioxidantes. La medicina popular usa el tomillo, debido a su acción
espasmolítica, como estomacal y carminativo, además de como
desinfectante.
Por vía interna, gracias a su contenido en aceite esencial, la
sumidad de tomillo se utiliza como expectorante y
broncoespasmolítico (p. ej., en bronquitis agudas y crónicas, tos
ferina y, en general, en los catarros de vías respiratorias) ya que
provoca un aumento en la secreción de la mucosidad bronquial y una
mayor eficacia en su transporte por parte de los movimientos ciliares
en los bronquios. Este efecto deriva, por una parte, de una acción
refleja inducida por una ligera irritación gástrica, y por otra parte, de
una actividad directa sobre la mucosa bronquial dado que el aceite
esencial es eliminado también a través de los pulmones. Gracias a
esto último, el tomillo actúa, además, como antiséptico respiratorio,
actividad debida a los fenoles de la esencia.
Indicaciones. Externamente, el tomillo se utiliza como
hiperemizante, antibacteriano y desodorante en inflamaciones de la
cavidad bucofaríngea (en colutorios y gargarismos) y como revulsivo
en linimentos, preparados para el baño y fomentos.
Es una droga muy difundida en España, donde puede encontrarse
como simple (droga, tintura, extracto fluido, aceite esencial, etc.) y en
numerosas asociaciones, especialmente mezclas para infusión
destinadas al tratamiento de afecciones respiratorias y digestivas o
para lavados antisépticos tópicos (cutáneos, vaginales, bucales, etc.).
También es posible encontrar el extracto de tomillo asociado al
extracto de drosera en supositorios destinados a tratar trastornos
respiratorios que cursan con tos y expectoración en lactantes, niños y
adultos. El aceite esencial figura en preparados rubefacientes usados
para tratar dolores articulares musculares y preparados
descongestivos respiratorios y expectorantes. El timol, por su parte,
aparece en especialidades antisépticas bucales, mucolíticas y
expectorantes, pomadas rubefacientes, antisépticos cutáneos, etc.
Posología. La posología recomendada por la EMA es:
• Sumidad (parte aérea):
• Infusión: 1-2 g de planta seca por taza, 3-4 veces al día.
• Extracto fluido (1:1, disolvente etanol 24%): 1-2 ml, 3-4 veces al
día.

• Extracto fluido [1:1,16, disolvente (0,1:2) glicerol 85%:etanol 25%]:
1,2-2,4 ml, 3-4 veces al día.
• Extracto fluido [1:2-2,5, disolvente (1:20:70:109) amonio
10%:glicerol 85%:etanol 85%:agua]: 1-4 g por dosis. Dosis diaria:
1-14 g. Niños entre 4 y 12 años: 0,5-0,9 ml, 3-5 veces al día.
• Tintura (1:5 o 1:10, disolvente etanol 70%): 40 gotas, 3 veces al
día.
• Extracto blando (5-7:1, disolvente etanol 25%): 50 mg, 6 veces al
día.
• Extracto fluido de planta fresca (1:1,5-2,5, disolvente agua): 10 ml,
3-4 veces al día. Niños entre 4 y 12 años: 7-10 ml, 2-3 veces al día.
• Extracto seco (6-10:1, disolvente etanol 70%): 75-200 mg, 3 veces
al día.
• Aceite esencial:
• Vía oral: 4-5 gotas (1 gota ≅ 0,05 ml ≅ 0,045 g), 3-5 veces al día.
• Como aditivo al baño: 1 gota por litro de agua (baño a 35-38 °C
durante 10-20 min).
Si los síntomas persisten después de 1 semana de tratamiento,
debe consultarse con un profesional de la salud.
Seguridad. No se han descrito efectos adversos del tomillo
durante su uso en el embarazo y la lactancia. Sin embargo, no se
recomienda en estos casos por la falta de datos suficientes. Está
contraindicado en casos de hipersensibilidad a alguno de sus
componentes. El aceite esencial en concentraciones superiores al 8%
puede causar irritación de la piel.
No se han descrito interacciones con otros fármacos.


Tolú (Myroxylon toluiferum H. B. & K., familia Fabaceae)
El producto utilizado es el bálsamo de Tolú, que se obtiene por
incisión en los troncos de M. toluiferum H. B. & K. El producto
retirado de la corteza es blando, de color amarillo claro, y posee un
olor aromático. Se endurece bastante rápidamente con el aire y toma
más o menos el aspecto de una resina de color marrón. Por
calentamiento se reblandece y su olor se acentúa y recuerda al de la
vainilla. Es insoluble en agua y totalmente soluble en alcohol de 90°.
Composición química. Los bálsamos son mezclas resinosas. Éste
contiene ácidos benzoico y cinámico: parte en estado libre (12-20%) y
parte en forma combinada, como ésteres bencílicos (del 4 al 10% de benzoato y de cinamato de bencilo) y ésteres de alcoholes resínicos
triterpénicos mal conocidos (70-80%). La fracción volátil (1,5-7%)
tiene trazas de vainillina (0,05%), eugenol y otros muchos
compuestos. Según la Real Farmacopea Española (RFE), la droga
desecada debe contener entre el 25 y el 50% de ácidos libres o
combinados, expresados como ácido cinámico.
Actividad farmacológica. El bálsamo de Tolú es béquico,
antiséptico (por los ácidos libres), antiespasmódico (por los ésteres)
y expectorante.
Indicaciones. Se utiliza en las enfermedades respiratorias en
forma de tintura, de jarabe por vía oral; y en las afecciones
bronquiales (bronquitis, asma, tos irritativa), en inhalaciones, como
antiséptico pulmonar.
Posología. Tres o cuatro cucharadas de jarabe (5-10%) al día,
simple o en asociación con otros béquicos o expectorantes.
Si los síntomas persisten después de 1 semana de tratamiento,
debe consultarse con un profesional de la salud.
Seguridad. Su uso tópico puede originar dermatitis de contacto en
personas sensibles.


Llantén [Plantago lanceolata L. (llantén menor) y
P. major L. (llantén mayor), familia
Plantaginaceae)

Son plantas herbáceas, vivaces, con hojas agrupadas en una roseta,
de limbo oval entero que se estrecha bruscamente en un pecíolo
alado en P. major o lanceolado en P. lanceolata (v. fig. 23 Láminas en
color). Las flores se agrupan en espigas cilíndricas u ovoides
alargadas. Son muy comunes en toda Europa, en el norte de África y
en Asia occidental. La droga la constituye la hoja y la parte aérea de
ambas especies. Se obtiene principalmente de cultivos y sólo en
parte, de la recolección de plantas silvestres.
Composición química. Los datos bibliográficos disponibles
muestran que la composición química de ambas especies es bastante
similar. Se han identificado iridoides heterosídicos: el mayoritario es
el aucubósido (0,3-2,5%; P. major contiene menor cantidad que P.
lanceolata) y otros son el catapol y el asperulósido. Otros
componentes son: flavonoides (heterósidos de luteolina y
apigenina); ácidos fenólicos (como el ácido p-hidroxibenzoico, el
ácido protocatético, el ácido gentísico y el ácido cafeico); ésteres cafeilquínicos (clorogénico y neoclorogénico); ésteres osídicos del
ácido cafeico (verbascósido, plantamajósido, etc.); taninos; ácido
silícico (>1%); sales minerales con proporción elevada de cinc y
potasio, y mucílagos (6-7%) ricos en galactosa, en arabinosa y en
ácidos urónicos.
Actividad farmacológica. Varias acciones de esta planta son
importantes en este contexto; entre ellas, la acción antiinflamatoria,
la astringente, la antitusiva, la antimicrobiana, la emoliente y la
cicatrizante. Se ha comprobado que tiene una acción antihistamínica,
antipruriginosa y antialérgica. La acción emoliente se debe al elevado
contenido en mucílagos, que además facilitan la expectoración. La
actividad antiinflamatoria se ha relacionado con los iridoides
heterosídicos (aucubósido) y los derivados del ácido cafeico, como el
plantamajósido y el actiósido. Este último ha demostrado también
actividad antioxidante. El principio responsable de la actividad
antibacteriana sería el aglicón del aucubósido, denominado
aucubigenina, liberado por una β-glucosidasa, que actúa sobre las
proteínas de los microorganismos y, por tanto, tiene propiedades
antibacterianas. Durante la infusión o decocción, esta enzima se
destruye por efecto de la temperatura, y se impiden la hidrólisis de
la aucubina y la liberación del principio activo; por ello, las
infusiones y las decocciones no presentan actividad antibacteriana
mientras que los preparados en frío sí. Las semillas del género
Plantago se utilizan, por vía oral, en el tratamiento del estreñimiento
crónico, como laxantes mecánicos, debido a su rico contenido en
mucílagos. En P. major, además, se han descrito otras actividades:
antiulcerosa, diurética, hipotensora e hipoglucemiante.
Indicaciones. Los preparados de las hojas y las partes aéreas de
llantén se utilizan principalmente en afecciones de las vías
respiratorias altas o que tienen un componente de tipo alérgico:
faringitis, laringitis, rinitis, sinusitis, tos, bronquitis, asma y fiebre
del heno.
En uso externo son útiles como antiinflamatorios para el
tratamiento de afecciones dermatológicas, en afecciones oculares
(conjuntivitis, blefaritis, irritación de los ojos por humos, piscinas,
etc.) y para el tratamiento de heridas, quemaduras, picaduras de
insectos, etc.
Posología. La posología recomendada por la EMA es:
• Infusión: 2 g de droga triturada en 150 ml de agua, 2-3 veces al día.
• Extracto fluido (1:0,8-1,2, disolvente etanol 20-40%): 0,4-1,9 g, 3-4 veces al día (mínimo 1,2 g y máximo 5,6 g por día). En niños,
extracto fluido (1:1). De 5 a 11 años: 1-1,25 g, 2-3 veces al día
(mínimo 2-5 g y máximo 3,8 g por día). De 3 a 5 años: 0,5-0,625 g, 2-
3 veces al día (mínimo 1,25 g y máximo de 1,9 g por día).
• Extracto fluido (1:5,8-5,9, disolvente agua): 4 ml, 3-5 veces al día. En
niños de 5 a 11 años: 3 ml, 2-4 veces al día. En niños de 3 a 5 años: 2
ml, 2-3 veces al día.
• Extracto seco (3-6:1, disolvente agua): 233 mg, 3 veces al día. En
niños de 5 a 11 años: 233 mg, 2-3 veces al día. En niños de 3 a 5
años: 117 mg, 3 veces al día.
• Extracto seco (3-5:1, disolvente etanol 20%): 300 mg, 3-4 veces al día.
En niños de 5 a 11 años: 300 mg, 3 veces al día. En niños de 3 a 5
años: 150 mg, 3 veces al día.
• Extracto blando (1,5-1,7:1, disolvente etanol 20%): 804 mg, 4 veces al
día. En niños de 5 a 11 años: 804 mg, 3 veces al día. En niños de 3 a
4 años: 402 mg, 3 veces al día.
• Jugo de planta fresca (1:0,5-0,9): 10 ml, 3 veces al día. En niños de 5
a 11 años: 5 ml, 2 veces al día.
• Jarabe (preparado con extracto fluido acuoso, 1:1): 15 ml, 3-4 veces
al día. En niños de 3 a 11 años: 5 ml, 3-4 veces al día.
Si los síntomas persisten después de 1 semana de tratamiento,
debe consultarse con un profesional de la salud.
Seguridad. Debido a la falta de estudios suficientes, no se
recomienda su uso en niños menores de 3 años ni en embarazadas.
No se han descrito interacciones con otros fármacos.


Marrubio (Marrubium vulgare L., familia Lamiaceae)
Es una planta herbácea, vivaz, de tallos erguidos, con hojas opuestas
rugosas de apariencia blanquecina y forma redondeada. Sus flores
pequeñas con forma de tubo se agrupan en verticilos axilares. La
droga la constituye la sumidad florida.
Composición química. Contiene compuestos diterpénicos, entre
los cuales destaca la marrubiina (hasta el 2%), una lactona
diterpénica amarga de núcleo labdanofuránico, cuyo precursor en
planta fresca es la premarrubiina, así como alcoholes diterpénicos:
marrubiol, peregrinol y vulgarol. Contiene también numerosos
flavonoides: apigenina, luteolina y sus derivados 7-glucósido, 7-
lactato, 7-(2-glucosil)-lactato y 7-(2-glucurosil)-lactato, quercetina y los correspondientes 3-glucósido y 3-ramnoglucósido, vitexina,
vicenina II y crisoeriol. También ácidos fenólicos y derivados: cafeico,
clorogénico, 1-cafeilquínico, criptoclorogénico. Otros componentes
son: taninos, saponósidos, esteroides (β-sitosterol), ácido ursólico,
mucílagos, pectinas y trazas de aceite esencial.
Actividad farmacológica. Las obras clásicas de farmacognosia
atribuyen al marrubio propiedades expectorantes y fluidificantes.
Actúa sobre el epitelio bronquial incrementando las secreciones y
además aumenta la actividad de los cilios bronquiales. Diversos
extractos de marrubio han mostrado actividad antiespasmódica in
vitro en varios modelos experimentales en animal, incluyendo
diferentes tipos de tejidos de músculo liso, lo que ha contribuido a
justificar su utilización popular en problemas digestivos y
respiratorios. Los principios amargos estimulan las papilas
gustativas y aumentan la liberación de saliva y jugos
gastrointestinales, lo que le confiere propiedades orexígenas,
digestivas y coleréticas (acción reforzada por los ácidos fenólicos). En
cuanto a la antinocicepción, la marrubiina ha mostrado actividad
dependiente de la dosis en modelos de quimionocicepción en ratas,
aunque no en termonocicepción. El mecanismo de acción no está
relacionado con el sistema opioide. Diversas investigaciones
atribuyen al marrubio propiedades antihipertensivas,
vasodilatadoras y antiinflamatorias.
Indicaciones. El marrubio se ha empleado tradicionalmente como
expectorante para fluidificar las secreciones bronquiales. En Europa
la indicación terapéutica autorizada es para el tratamiento de
afecciones agudas benignas de bronquios y en el tratamiento
sintomático de la tos. Se utiliza la droga triturada, el zumo de planta
fresca y otras preparaciones galénicas por vía oral.
Posología. La posología recomendada por la EMA es:
• Infusión: 1-2 g de droga triturada en 250 ml de agua, 3 veces al día.
• Polvo: 225-450 mg, 3 veces al día.
• Extracto fluido (1:1, disolvente 20-30% etanol): 1,5-4 ml, 3 veces al
día.
• Jugo de la planta fresca: 10-20 ml, 3 veces al día.
Si los síntomas persisten después de 1 semana de tratamiento,
debe consultarse con un profesional de la salud.
Seguridad. Los pacientes con úlcera péptica activa, cálculos
biliares y otros trastornos biliares deben consultar a un médico antes
de utilizarlo. Por ser un amargo-salino, no conviene su administración cuando hay náuseas o vómitos. Debido a la falta de
estudios suficientes, no se recomienda su uso durante el embarazo y
la lactancia.
No se han descrito interacciones con otros fármacos.


Pelargonio (Pelargonium sidoides DC., familia
Geraniaceae)

Pelargonium sidoides DC., también conocido como geranio de
Sudáfrica, umckaloabo, rabassam y kalwerbossie es una planta
semiarbustiva perenne originaria de Sudáfrica. Durante mucho
tiempo se clasificó, en lo que se refiere a su sistemática botánica,
como una variedad natural de Pelargonium reniforme a causa de la
gran similitud botánica. Sus hojas son sencillas, cordadas, esparcidas
u opuestas, con nervadura palmeada. Las flores son rojas bisexuales
y actinomorfas, con 5-15 estambres y dos óvulos en cada cavidad del
ovario. Su raíz, así como la de la especie P. reniforme Curt, se han
utilizado durante siglos en medicina tradicional por tribus
sudafricanas para tratar la tos, tuberculosis y otros problemas
respiratorios, así como enfermedades digestivas y hepáticas. Los
rizomas de 3 años contienen una cantidad óptima de componentes
activos. Esta droga se ha incluido recientemente en la Farmacopea
Europea.
La mayoría de investigaciones clínicas se ha realizado con un
extracto hidroalcohólico denominado EPs 7630® (ISO
Pharmaceuticals, Ettlingen, Alemania), obtenido con etanol al 11%.
Composición química. La composición química de la raíz de P.
sidoides se estableció en 1972. Entre sus componentes destacan
compuestos fenólicos, como taninos (prociantocianidinas
oligoméricas), flavonoides, ácido gálico y sus ésteres metilados, y en
menor proporción, cumarinas. La mayoría de cumarinas destaca por
un alto grado de funcionalización (derivados metoxilados y
sulfatados) poco frecuentes en la naturaleza, pero muy habitual en
especies del género Pelargonium. Muchas de estas cumarinas poseen
los requisitos estructurales necesarios para presentar actividad
antibacteriana (función metoxi en C7 y grupo hidroxilo en C6 o C8).
En la figura 9-1 se muestran las estructuras químicas de distintas
cumarinas aisladas de P. sidoides.



FIGURA Cumarinas presentes en Pelargonium sidoides.
Actividad farmacológica. La actividad farmacológica se ha
estudiado principalmente con el extracto etanólico EPs 7630®.
Distintos estudios muestran que P. sidoides reduce la duración y
severidad de afecciones de las vías respiratorias (bronquitis,
faringoamigdalitis, sinusitis y resfriado común) debido a la actividad
inmunoestimulante y antibacteriana.
Estudios in vitro han demostrado que tiene una potente acción
inmunoestimulante por la activación de las células natural killer y de
los macrófagos. Esto incrementa la producción del factor de necrosis
tumoral, óxido nítrico e interferón. La actividad inmunoestimulante
del extracto se atribuye a las cumarinas, al ácido gálico y a su éster
metílico, presentes en la planta.
La actividad antibacteriana directa contra gérmenes grampositivos
(Staphylococcus aureus, Streptococcus pneumoniae y estreptococos β-
hemolizantes) y gramnegativos (Escherichia coli, Klebsiella
pneumoniae, Proteus mirabilis, Pseudomonas aeruginosa y Haemophilus
influenzae) es modesta. Sin embargo, el extracto EPs 7630® inhibe la
adhesión de Streptococcus pyogenes a las células del epitelio bronquial
e impide, por tanto, la colonización e infección bacterianas y
estimula el movimiento ciliar al favorecer la eliminación de bacterias
y partículas extrañas.
Además, se ha demostrado que en aplicación tópica P. sidoides
tiene actividad antivírica frente a virus Herpes simplex I y II (herpes
labial y genital) y antibacteriana frente a cepas de Staphylococcus
aureus resistentes a meticilina.
El elevado contenido en taninos confiere a la droga propiedades
astringentes, que avalan el uso en medicina tradicional en trastornos gastrointestinales.
El uso tradicional de la planta para tratar trastornos hepáticos se
justifica por las propiedades antioxidantes de los compuestos
fenólicos que contiene.
Indicaciones. P. sidoides está indicado en el tratamiento de
infecciones agudas de las vías respiratorias superiores, como
bronquitis, faringitis, sinusitis y resfriado común que no presentan
complicaciones.
Dos metaanálisis independientes (Cochrane Review y Agbabiaka)
concluyen que EPs 7630® resultó ser eficaz tanto en adultos como en
niños para aliviar los síntomas específicos de la bronquitis aguda
(como producción de esputos y tos). También en adultos con
sinusitis aguda EPs 7630® logró reducir eficazmente todos los
síntomas, incluso la cefalea y la rinorrea y un reciente estudio ha
demostrado que puede prevenir los ataques de asma durante las
infecciones víricas de las vías respiratorias superiores.
Posología. La posología recomendada por la EMA es:
• Extracto fluido (1:8-10, disolvente etanol 11%): 1,19-1,25 ml, 3 veces
al día. Niños entre 6 y 12 años: 0,79-0,83 ml, 3 veces al día.
• Extracto seco (4-25:1, disolvente etanol 11%): 20 mg, 3 veces al día.
Niños entre 6 y 12 años: 20 mg, 2 veces al día.
Si los síntomas persisten después de 1 semana de tratamiento,
debe consultarse con un profesional de la salud.
En España se encuentra comercializado en forma de extracto
fluido y en comprimidos. La dosis recomendada del extracto EPs
7630® para adultos y niños de más de 12 años es 1,5 ml, 3 veces al día
durante 7 días; para niños entre 6 y 12 años es 1 ml, 3 veces al día, y
para niños entre 2 y 5 años, la dosis es 0,5 ml, 3 veces al día.
Para el tratamiento de la sinusitis en adultos se recomiendan 3 ml,
3 veces al día durante 21 días.
Seguridad. Los efectos secundarios son poco frecuentes. Se han
descrito molestias gastrointestinales leves. Se han descrito casos de
hepatotoxicidad que revisiones posteriores no han confirmado.
Debido a la falta de estudios, no se recomienda su uso durante el
embarazo y la lactancia.
No se han descrito interacciones con otros fármacos.

Consejos al paciente


Independientemente del tratamiento que se administre, hay una
serie de consejos generales para el paciente que padece
enfermedades infecciosas (resfriado común, faringoamigdalitis,
sinusitis o bronquitis):
• La hidratación es muy recomendable y para ello hay que beber
líquidos, hacer vahos o utilizar un humidificador. El vapor de agua
respirado humedece el moco y permite su movilización.
Posteriormente se expulsará tosiendo o con medidas de drenaje
postural. Hay que recomendar que los vahos se hagan solamente
con agua; cualquier sustancia que se añada al agua no aumenta su
eficacia, pero disminuye la producción de vapor.
• Evitar locales cerrados y mal ventilados; procurar ambientes
húmedos.
• Abrigarse y evitar cambios bruscos de temperatura.
• Los pacientes deben toser o estornudar en un pañuelo desechable
y tirarlo enseguida, y después lavarse las manos inmediatamente.
En las enfermedades no infecciosas, como el asma y la rinitis
alérgica:
• El ejercicio regular desempeña un papel fundamental para
mantener la forma física de los pacientes con asma y para romper
la espiral de la disnea. Los pacientes presentan más disnea ante
esfuerzos menores a medida que disminuye la función pulmonar.
Este fenómeno favorece el sedentarismo, que es una causa
importante de la pérdida de la forma física. En esta situación, la
disnea aparecerá ante esfuerzos todavía menores, hasta interferir
con las actividades básicas. No todos los deportes son igualmente
aptos para provocar la presentación de un brote asmático. La
carrera, el paseo o el ciclismo tienen mayor capacidad asmogénica
que la natación (realizadas al mismo nivel ventilatorio).
• Evitar la exposición a contaminantes ambientales. Si se tiene que
trabajar cerca de éstos, usar dispositivos (máscaras) para
protegerse. Hay que evitar los humidificadores. Si los procesos
alérgicos coexisten con catarros de vías altas, pueden utilizarse
nebulizadores, que además sirven para administrar medicamentos
broncodilatadores y antiinflamatorios si se precisan. Si es posible,
se elegirá una casa seca, bien orientada y soleada. Se ventilará con
frecuencia. La habitación de la persona afectada será la que
mejores condiciones reúna en este sentido. La humedad relativa
del aire debe mantenerse en el 50% (puede medirse con un
higrómetro).

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